El Gobierno andaluz, que preside Manuel Chaves, y la entidad malagueña Unicaja exigieron al Banco de España un aval de 3.000 millones de euros a fondo perdido para abordar con garantías la fusión por absorción de Caja Castilla La Mancha (CCM), sin embargo, el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, sólo accedió a ofrecer 1.600 millones. Según confirmaron fuentes de la negociación, la operación no se pudo realizar ante la negativa del Banco de España a avalar los 3.000 millones de euros, una cifra que se acercaba al desfase patrimonial de CCM. "Las negociaciones fueron duras", advirtieron estas mismas fuentes, que dejaron claro que la Junta de Andalucía se mantuvo "firme" en todo momento, ya que "lo primordial era garantizar la solvencia de las entidades".