El banco American Express anunció la eliminación de unos 4.000 empleos, que equivale a un recorte del 6% de su plantilla, entre otras medidas con las que pretende ahorrar alrededor de 800 millones de dólares en lo que queda de año. Además de la eliminación de puestos de trabajo, esta entidad de servicios financieros prevé rebajar también sus inversiones de capital y reducir más sus costes operativos, explicó en un comunicado.