El crecimiento del tráfico de pasajeros en los aeropuertos de la red de Aena, junto con la disminución del gasto financiero, han permitido a la compañía cerrar el primer trimestre con un beneficio neto atribuible de 111,1 millones.

La compañía ha indicado que el tráfico de pasajeros ceció un 9,2%, hasta los 53,2 millones gracias, principalmente, al crecimiento del tráfico en los aeropuestos de la red de España, donde aumentó un 9,7% - hasta los 49,9 millones de euros – afectada por la comparación por el calendario de Semana Santa.  Sin embargo, la contribución del tráfico internacional se reduce hasta el 65,8% mientras que el crecimiento de los pasajeros internacionales se situá en el 7,4% y del tráfico internacional en el 14,6%.

 

 

Esto permite aumentar los ingresos totales hasta los 814,8 millones de euros, un 6% más respecto al primer trimestre de 2017, de los que el 26,4% corresponden a ingresos comerciales, que crecieron un 7,5% hasta los 221,9 millones. El Ebitda se situá en los 364,2 millones de euros, un 13,8% más que en el mismo período de un año antes, situando el margen en el 43,3% afectado por el devengo de los impuestos locales del ejercicio completo y estacionalidad del negocio.

La compañía informa de un descenso del flujo de caja operativo del 12,1% hasta los 517,7 millones de euros, desde los 588,7 millones de un año antes, afectado por el cobro en 2017 de la devolución de impuesto de sociedades correspondiente al ejercicio 2015. Si se excluye ese efecto, el flujo de caja operativo habría aumentado un 8,2%.

 

 

La deuda financiera neta contable disminuye hasta los 6.870,6 millones de euros (incluye la deuda financiera de Luton por valor de 412,5 milloners) frente al os 7.156 millones a cierre de 2017 con lo que el ratio de deuda financiera nta sobre Ebiitda es de 2,6x a cierre de marzo de 2018.

La inversión pagada en el primer trimestre ascendió a 185,2 millones de euros que supone 101,8 millones de euros más que la pagada en el primer trimestre de 2017.