El consorcio liderado por Repsol ha resultado ganador de una licencia para desarrollar reservas de crudo pesado en la faja del Orinoco, en Venezuela, una de las áreas con mayores recursos de hidrocarburos sin desarrollar del mundo. El área de Carabobo está situada en la zona este de la faja, que, según el US Geological Survey, podría tener un volumen recuperable de hasta 513.000 millones de barriles de crudo pesado.

Venezuela licitó en enero siete bloques en el área de Carabobo con un volumen de petróleo original en-situ (POES) de aproximadamente 128.000 millones de barriles de petróleo. Los bloques se agrupan en tres proyectos, cada uno de los cuales podría alcanzar una producción máxima de 400.000 barriles de petróleo/día durante 40 años. Cada proyecto incluye, además, la construcción de un mejorador de crudo pesado con capacidad para procesar alrededor de 200.000 barriles de petróleo/día.

Repsol (11%) lidera el consorcio que salió favorecido con los derechos sobre el bloque Carabobo 1 Norte y Carabobo 1 Centro (Proyecto Carabobo 1), junto con India Oil and Natural Gas Corporation (11%), Petronas (11%), Oil India Limited (3,5%) e Indian Oil Corporation Limited (3,5%). PDVSA, de acuerdo con la legislación venezolana, controla el 60% restante.

El proyecto permitirá a Repsol incrementar su producción y sus recursos, en línea con los objetivos marcados en el Plan Estratégico. El desarrollo de crudos pesados en Venezuela se complementa además, gracias al contrato comercial que se establecerá, con la apuesta de Repsol por el uso de avanzadas técnicas de conversión profunda en sus refinerías, lo que genera una ventaja competitiva respecto a sus rivales europeos.

Repsol mantiene una presencia histórica en Venezuela, donde es uno de los mayores operadores extranjeros. La producción de Repsol proviene, fundamentalmente, de los bloques Quiriquire, Mene Grande, Barúa Motatán (a partir de 2010) y Yucal Placer.