Un detalle sobre el juramento de Kevin Warsh trajo un deja vu al mercado

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Los analistas e inversores muchas veces buscan similitudes de hechos actuales con situaciones del pasado y muchas veces se encuentran. Es que viendo que el nuevo presidente de la Reserva Federal (FED), Kevin Warsh, juraba su cargo en la Casa Blanca no pudieron evitar compararlo con lo sucedido en 1987 cuando Alan Greenspan hacia lo mismo el 11 de agosto durante el gobierno de Ronald Reagan. Trayendo un deja vu al mercado con el recordado “Lunes Negro”, cuando aproximadamente dos meses después la bolsa se desplomaba un 22%, según Keith Speigths en Yahoo Finance.

Greenspan asumió la dirección de la Reserva Federal cuando el mercado bursátil estaba cerca de su máximo histórico y las valoraciones eran excesivas. Su predecesor, Paul Volcker, había logrado poner fin a la galopante inflación de los años 70 y principios de los 80. Sin embargo, el fuerte crecimiento económico reavivó las preocupaciones inflacionarias en 1987.

Algunos desconfiaban de Greenspan debido a sus conexiones políticas. Temían que pudiera ser demasiado complaciente con los objetivos de la Casa Blanca.

Es fácil ver los paralelismos con la actualidad. El DOW JONES Ind Average y el S&P 500 se encuentran cerca de máximos históricos. Las valoraciones están infladas, con el ratio precio-beneficio ajustado cíclicamente (CAPE) del S&P 500 en su segundo nivel más alto de la historia. Cabe mencionar que el nivel más alto de este ratio se registró a principios del año 2000, poco antes del estallido de la burbuja de las puntocom.

La inflación ha disminuido significativamente desde su pico pospandémico. Sin embargo, los precios elevados siguen siendo un problema. El Índice de Confianza del Consumidor de la Universidad de Michigan se encuentra en su nivel más bajo desde su creación en 1952. La principal preocupación de los consumidores es el riesgo de una inflación creciente, especialmente debido a que la guerra con Irán mantiene altos los precios del petróleo y el gas.

Al igual que Greenspan, Warsh enfrenta escepticismo sobre sus lealtades políticas. El presidente Donald Trump criticaba repetidamente al predecesor de Warsh, Jerome Powell, por no haber recortado agresivamente las tasas de interés. Algunos consideran a Warsh un títere que hará lo que el presidente desee, perjudicando así la independencia de la Reserva Federal.

¿Se repetirá la historia?

Sería ingenuo suponer que la bolsa se desplomará a corto plazo debido a las similitudes entre los inicios de Greenspan como presidente de la Reserva Federal en 1987 y el debut de Warsh hoy. Sin embargo, las elevadas valoraciones del mercado y la creciente inflación podrían generar cierta inquietud entre los inversores.

Si la historia se repite, hay buenas noticias. La bolsa se recuperó rápidamente tras el "Lunes Negro" de 1987. Para 1989, las acciones volvían a alcanzar máximos históricos. Las caídas del mercado siempre crean oportunidades para los inversores con visión de futuro.