El estratega jefe de BlackRock lo tiene claro, hay opciones en la renta variable japonesa y por eso han optado por sobreponderar a la bolsa nipona en cartera.

En su nota semanal el experto explica que “prevemos que la renta variable japonesa seguirá mostrando solidez tras su reciente repunte, debido a unas alentadoras perspectivas de beneficios, unas valoraciones en niveles relativamente reducidos y la estabilidad del yen en el marco de la política monetaria ultraacomodaticia de Japón”.

En lo que va de año, el selectivo de ese país, el Nikkei se aprecia apenas un 4%, muy por debajo de las revalorizaciones de las bolsas de otros países desarrollados, como Estados Unidos o Europa, en donde las alzas de los mercados han sido muy superiores.

Sin embargo en la firma de inversión son positivos. Apuntan que “la renta variable japonesa se está aproximando a unos niveles máximos que en las últimas décadas a duras penas ha superado. ¿Será esta vez diferente?”, se pregunta el experto.

En su opinión “hay razones para ser optimistas. Las valoraciones  se encuentran en unos niveles inferiores a los registrados en anteriores épocas de niveles máximos en la rentabilidad del mercado bursátil (línea azul). Además, las acciones japonesas parecen baratas en el contexto general: según su PER a 12 meses, cotizan con un descuento del 20% respecto de sus homólogas estadounidenses”.

En este entorno,  en la firma de inversión han optado por sobreponderar la renta variable del país. Eso sí, avisan que lo hacen cubriendo la divisa.  Además, aconsejan centrarse en acciones que tengan exposición a otros mercados y eso lo hace eligiendo compañías que obtengan gran parte de sus beneficios de otros países, es decir, las grandes compañías exportadoras japonesas.

 

Renta variable japonesa