
Añadir Estrategias de Inversión en Google
Si hay una salida a bolsa en el año 2026 sin duda ha sido SpaceX . Tras su estreno en el parqué neoyorquino el pasado 12 de junio, con una sobredemanda en la petición de acciones en la OPV, a un precio de 135 dólares - que valoraba la compañía en 1,75 billones de dólares - y tras conseguir recaudar 85.700 millones de dólares - SpaceX ha dado su salto al Nasdaq 100. Lo hace con un valor de mercado que supera los 2,13 billones y un precio de 162 dólares. Musk estableció un récord al colocar la mayor oferta pública inicial en la historia del mercado bursátil.
En un supuesto intento de atraer a la empresa de Musk para que listara sus acciones en el Nasdaq, la bolsa de valores y los índices globales Nasdaq modificaron varias normas relativas a la inclusión del Nasdaq-100. Estos criterios actualizados, vigentes a partir del 1 de mayo, eliminaron el requisito de bajo free float y acortaron significativamente el plazo para la inclusión del Nasdaq-100 de unos tres meses a solo 15 días de negociación. Ayer, 7 de julio, marcó la 16ª sesión de negociación de SpaceX como empresa cotizada y su estreno en el índice fue algo negativo, con una penalización de más del 6% que han devuelto a la acción a los 149 dólares.
La llegada al Nasdaq supone un hito por varios motivos: más visibilidad y más liquidez pero ¿suficiente para pensar en que el valor seguirá subiendo a lo largo de 2026?
Lo que hace que estos ajustes sean tan impactantes es que la inclusión rápida obliga casi de forma automática a los fondos indexados que siguen el Nasdaq-100 (así como el Russell 1000 y el Russell 3000) a comprar acciones de SpaceX. Esto representa decenas de miles de millones de dólares en compras pasivas que podrían suponer un impulso sólido para las acciones de SpaceX.
El mayor de estos fondos es el Invesco QQQ Trust Services Series 1, con aproximadamente 481.000 millones en activos bajo gestión y el segundo ETF más cotizado en EEUU. Según datos de The Motley Fool, en total, los fondos que representan más de 800.000 millones de dólares en activos siguen el Nasdaq-100. Se estima que el peso inicial de SpaceX en el índice oscila entre el 0,47% y el 0,7%. El extremo alto de ese rango significa que alrededor de 7.000 millones de acciones de la empresa deben ser comprados por fondos.
Esto puede suponer un viento de cola artificial para la acción. Además de la mayor recaudación de capital en una OPV hasta la fecha, el debut de SpaceX fue único por la poca cantidad de acciones que vendió la compañía. Aunque los 555,6 millones de acciones vendidas puedan parecer muchos, suponen menos del 5% de las acciones en circulación de la empresa. Normalmente, las empresas que salen a bolsa venden entre el 10% y el 25% de sus acciones en circulación.
Tampoco se puede obviar el acelerado período de bloqueo de acciones de la compañía, para muchos considerado como una "trampa" para los minoristas. Y es que una vez que el conglomerado de inteligencia artificial y espacial de Musk publique sus primeros resultados operativos trimestrales como empresa pública, actualmente estimados para el 6 de agosto, el reloj comienza a correr para que los altos ejecutivos, miembros del consejo y primeros inversores vendan sus acciones.

Cumplido el día 366 desde que la compañía saltara al parqué, se levantará el veto sobre la totalidad de los títulos pendientes de venta, permitiendo que incluso Elon Musk liquide su posición.
No solo los expertos elegibles para su lanzamiento anticipado tendrán un camino claro para obtener beneficios, sino que el prospecto de SpaceX también señala la probabilidad de ampliaciones de capital en el futuro previsible. Esto puede resultar en una dilución de acciones que puede generar presión adicional a la baja sobre las acciones de SpaceX.
A esto se añaden los propios fundamentales de la compañía. Los expertos creen que cuando tienes una empresa como SpaceX que no genera beneficios, no crece super rápido y promete a los inversores una parte de un gran futuro, el rendimiento de la acción está estrechamente relacionado con el apetito de riesgo de mercado y sus propios fundamentales.
Siguen las dudas sobre su valoración a pesar de las promesas de Musk
A día de hoy ,estamos en una caída por el apetito por el riesgo. La tendencia a la cautela puede aumentar a medida que se acerquen las elecciones de mitad de mandato de noviembre. Y el creciente escepticismo sobre el gasto corporativo en inteligencia artificial (IA) podría reducir aún más el apetito de los inversores por el riesgo. SpaceX es en parte una empresa de IA, ya que una parte de su negocio es xAI, la empresa detrás de Grok. SpaceX adquirió xAI poco antes de salir a bolsa, y está recaudando fondos significativos para ampliar su huella informática en IA.
La compañía registró el año pasado unas ventas de 18.700 millones de dólares el año pasado con una pérdida neta de 4.900 millones de dólares. Entonces, Musk emtiía comentarios sugiriendo que el negocio va en camino de crecer a un ritmo increíble que podría acabar disipando las preocupaciones sobre el perfil de valoración de la compañía. De hecho, poco antes de la salida a bolsa, Musk dijo que creía que SpaceX tenía el potencial de alcanzar 1 billón de dólares en ingresos para 2030.
Para alcanzar 1 billón de dólares en ventas en 2030, SpaceX tendría que aumentar un 5.248% sus ventas respecto a sus cifras de 2025, es decir, aumentar los ingresos a una tasa media anual del 121,6%. Con estas cifras, muchos analistas han adoptado objetivos más conservadores. Goldman Sachs ha dado su opinión con uno de los objetivos de ventas más altos para el negocio, pero aún proyecta unos ingresos de solo 470.000 millones de dólares en el año. Mientras tanto, Morgan Stanley prevé unas ventas de aproximadamente 330.000 millones de dólares para el periodo, y New Street Research apunta a unas ventas de unos 195.000 millones de dólares en el año. Musk cree que sería raro que no se alcanzaran las cifras estimadas por el consenso.
Y es que, como ocurre con muchos de los hiperescaladores en IA, aún no ha habido un retorno significativo de la inversión, y ahora se supone mucho gasto para asegurar el futuro. Sin embargo, la diferencia entre SpaceX y algunos de los hiperescaladores es que no tiene un negocio base tan fuerte para generar efectivo. Esto podría ser el talón de Aquiles de sus acciones. Su actual fuente de dinero, Starlink, no puede financiar todas las aspiraciones de su empresa matriz en IA y exploración espacial. Esto puede hacer que el sentimiento hacia las acciones se vuelva negativo, hundiendo su precio.
Los bancos de inversión comienzan a cubrir el valor...con buena nota
Aun con todo, esta misma semana ha finalizado el período de "blackout" por el que las entidades participantes no podían emitir valoraciones sobre el valor hasta pasados 25 días desde la salida a bolsa, que se cumplieron este mismo lunes. Goldman Sachs ha asignado una calificación de Compra con un precio objetivo de 205 dólares a 12 meses, sustentado en un análisis de valor por partes que valora las tres divisiones operativas de la compañía: el segmento espacial valorado en 118.126 millones (3,5% del valor bruto de la empresa); segmento de conectividad, con un valor de 946.390 millones (28,3% del valor total) y el segmento de Inteligencia Artificial, que es el mayor catalizador de la compañía, aportando 2.278.381 millones (68,2% del valor total de SpaceX).
"A través de inversiones orgánicas estratégicas y la integración comercial con xAI en febrero de 2026, SpaceX se ha transformado de ser un fabricante aeroespacial puro a un ecosistema integrado de Infraestructura como Servicio. La empresa aprovecha la integración vertical, los efectos de red y las economías de escala de su negocio de lanzamiento para catalizar y abaratar sus divisiones adyacentes de conectividad e inteligencia artificial, operando en mercados direccionables combinados que superan los 28 billones de dólares en el largo plazo", dice el informe del banco de inversión.
Deutsche Bank también ha iniciado la cobertura de SpaceX con una calificación de compra y fijó un precio objetivo de 255,00 dólares en una compañía que destaca "en hacer que los cohetes sean fiables, reutilizables y asequibles, con Starship como un desarrollo clave en infraestructuras de transporte". La firma señala que SpaceX tiene una ventaja en el despliegue de infraestructura de inteligencia artificial tanto en tierra como en órbita, posicionándola para ofrecer cómputo a bajo coste. La empresa generó 19.300 millones de dólares en ingresos en los últimos doce meses, con analistas que pronostican un crecimiento del 95% en los ingresos en el año en curso.
Desde un punto de vista técnico ¿vuelta a la casilla de salida?
Desde un prisma técnico, la cotización de SpaceX (SPCX) "se estanca a lo largo de las últimas sesiones en un rango lateral, identificado en torno a los 172,4$, como techo o resistencia, así como los 147,11$ que trabajan como suelo o soporte", dice José Antonio González, analista técnico de Estrategias de inversión.
SpaceX (SPCX) en escala diaria con ATR Porcentaje (gráfico central superior), MACD-v (gráfico central inferior) y volumen direccional ponderado (ventana inferior). Fuente: ProRealTime y elaboración propia.

"Como es evidente que ante un histórico tan reducido como el de la compañía bajo estudio, aplicar un detallado análisis chartista -lectura del precio- como técnico -lectura de indicadores-, es misión imposible, pero al corto plazo podemos citar algunas consideraciones a vigilar".
Podemos apreciar "un patrón “recurrente” en el poco tiempo de cotización de SpaceX, un patrón en forma de envolvente bajista que ha aparecido en hasta tres ocasiones, la última y más reciente, el día 1 de julio, precisamente a partir de lo que hemos identificado como la banda superior del rango lateral citado. Por otro lado, las subidas registradas dentro del rango citado se producen con un menor volumen de contratación que las caídas, las cuales están siendo acompañadas por sesiones con más actividad de negociación.
Es por ello por lo que "no me extrañaría ver a la serie de precio perforando los 147,11$, movimiento que proyectará un potencial bajista del -14,6% hasta los 125,6$ por acción, aproximadamente, objetivo que obtenemos al proyectar la anchura del proceso lateral a partir del punto de fuga. Es decir, el nivel de los 147,11$ a cierre de vela diaria se presume clave al corto plazo, cuya perforación proyectará niveles de precios inferiores a los de su salida a bolsa, que recordemos eran los 135$ por acción".
Así que, si la historia sirve de guía, cualquier subida de SpaceX tras su incorporación al Nasdaq-100 será de corta duración.
¿Qué dicen las anteriores entradas en el índice?
Antes de SpaceX otras compañías se incluyeron en el Nasdaq 100. Las últimas fueron, en diciembre de 2024, Strategy , Palantir Technologies y Axon Enterprise En el caso de la primera, durante ese año natural sus acciones subieron un 358%, impulsada por la estrategia de alta visibilidad que había en el Bitcoin Treasury de la compañía. Tras alcanzar el máximo de cotización justo antes de la incorporación, solo un año después la acción valía un 68% menos, también de la mano del cambio de sentimiento sobre Bitcoin y el resto de criptos.
En el caso de Palantir Technologies, en el mismo año que se incorporó al Nasdaq 100 su acción subió un 340% y continuó repuntando a lo largo de 2025 por sus sólidos resultados empresariales. Sin embargo, a mediados de este año, las acciones han caído con fuerza desde los máximos alcanzados en 2025.
Axon Entreprise registró fuertes avances en el año en que dio el salto al índice tecnológico y, al igual que Palantir, tuvo un buen ejercicio 2025 hasta que hizo sus máximos y comenzó retrocesos notables respecto a esos niveles.
Al final, el éxito o no de una cotizada en el Nasdaq depende más del entusiasmo de los inversores minoristas y las compras por parte de los fondos cotizadas. Esto puede servir de apoyo a corto plazo en el valor, incluso hacia sus máximo, pero esto no altera la necesidad de que la empresa demuestre un progreso duradero en sus ingresos en próximos trimestres.

