Sería bueno que aquellos incrédulos del análisis técnico echaran un ojo al gráfico de Telefónica para entender el motivo por el que la cotización ha dejado de subir, al menos en lo que al corto plazo se refiere. Si recuerdan, desde principios de marzo decíamos del subyacente que cotizaba en soporte y que por este motivo confiábamos en el título con un objetivo de subida en los 12-12,10 euros. Pues bien, ayer marcó un máximo intradía en los 12,095 euros y ahí se nos ha frenado "en seco".

¿Por qué? Muy sencillo, porque este nivel coincide, al tick, con un importante gap bajista que dejó la cotización en la sesión del pasado 24 de enero, justo cuando dio comienzo la fugaz crisis de las divisas latinoamericanas con la devaluación del peso argentino. Pues bien, la operadora ha rellenado el hueco pero, a día de hoy, no lo ha cerrado. Lo que quiere decir que, desde aquí, podríamos asistir a una corrección de cierto calado antes de reestructurarse de nuevo al alza.

JM.R.