Finalmente, los seguidores de Apple tuvieron todo lo que esperaban. Quizá más. En el recién estrenado “Teatro Steve Jobs”, Tim Cook presentó a los  fanáticos de la enseña todos los productos que habían preparado para celebrar los diez años del iPhone. Nada más y nada menos que tres teléfonos, uno de ellos, el iPhone X de altísima gama, varios nuevos relojes inteligentes, plataformas cargadoras, televisión…. No faltó de nada, incluso algún fallo inesperado con el reconocimiento facial. Sin embargo los mercados han reaccionado con caídas.

El iPhone X ha sido el teléfono más esperado, que más se ha comentado de Apple en los últimos años. Las esperanzas de los inversores están puestas en un dispositivo del que se espera que reabra el apetito de aquellos usuarios que lo esperaban para volver a actualizar sus dispositivos. Se esperan un nuevo “súper ciclo”, que han llamado en los mercados.

La presentación de Tim Cook fue retransmitida a nivel planetario y los lectores más tecnológicos ya sabrán todas las novedades que Apple ha puesto en el mercado. Sin embargo, a todo ese despliegue, los mercados reaccionaron con caídas. ¿Por qué?

Algo de lo que más ha afectado a los analistas es saber que la compañía no comenzará a entregar el teléfono hasta noviembre de este año, lo que va a pasar factura a sus previsiones del próximo trimestre. Sus ventas millonarias (el teléfono saldrá a la venta por encima de 1.000 dólares), no van a contabilizarse en el próximo periodo.

De los doce cambios de precios objetivos que se han producido en las últimas horas, Factset indica que siete han sido de mejora y los otros cinco han sido de rebaja. Es decir, no ha convendido a todos por igual.

Quizá una de las firmas de análisis menos optimistas  sobre el lanzamiento ha sido Deutsche Bank, que recomienda mantener los títulos de la compañía. Su analista afirma que “dado el tamaño de la cadena de proveedores de Apple, sigue siendo difícil para la empresa presentar productos soprendentes, y el lanzamiento de hoy no ha sido una excepción”.

En Macquarie, por ejemplo, sí tienen una mejor expectativa. El expertos eñala que “son positivos con respecto a la demanda del nuevo iPhone X y el Apple Watch”.

Con todo, la inmensa mayoría de los expertos que sigue el valor, un 76%, según los datos de Factset apuestan por comprar, un 21% por mantener y un 3% por la venta.

El valor lleva una subida de un 38% en lo que va de año y un 49% en doce meses. Si a eso se le añade que en las semanas posteriores a cualquier lanzamiento, el valor suele caer en bolsa, no sería de extrañar ver descensos en los mercados.

Más importantes serán los datos de ventas que comiencen a conocerse a partir del mes de  diciembre, cuando compañías como Apple aprovechan para vender parte de todo lo que tienen previsto para el año.

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