El número de estadounidenses que solicitó el subsidio de desempleo bajó en la semana del 9 de noviembre en 2.000 peticiones hasta 339.000 con respecto a los datos de la semana anterior, después del dato revisado de 341.000, según ha informado el Departamento del Trabajo. Eso sí, la cifra se encuentra por debajo de lo que había pronosticado el consenso de mercado que había cifrado el descenso en 330.000 solicitudes. (Ver comunicado)

Las empresas norteamericanas, que ya se están recuperando después de la recesión, están tratando de determinar el nivel óptimo de su productividad después del estancamiento político en Washington que impide que los legisladores lleguen a un acuerdo para el presupuesto en este año fiscal. Se necesita un incremento en el gasto del consumidor, que representa alrededor del 70% de la economía, para ayudar a impulsar el crecimiento y aumentar la contratación en el cuarto trimestre, según apunta el consenso de analistas.

El promedio móvil de las 4 últimas semanas en el nivel de peticiones iniciales de desempleo fue de 344.000, con un descenso de 5.750 desde la media revisada de la semana anterior de 349.750.

El avance desestacionalizado en la tasa de desempleo de los asegurados fue de un 2,2% en la semana que concluye el 2 de noviembre, lo que no representa ningún cambio con respecto a la tasa no revisada de la semana anterior.

Peticiones iniciales de desempleo


Crece la productividad de las empresas estadounidenses

Otro informe mostró que la productividad laboral aumentó en Estados Unidos creció por debajo de las estimaciones realizadas por el consenso de expertos en el tercer trimestre del año.

La media de la producción de los empleados por hora creció a una tasa anualizada del 1,9%, después de un ritmo revisado de 1,8% en los tres meses anteriores, reflejando una cifra menor que en la última estimación, según informó el Departamento de Trabajo. El pronóstico medio de los analistas situaba el aumento en torno a un 2,2%. Así, los gastos por trabajador se redujeron a una tasa del 0,6%.

La diferencia entre las exportaciones y las importaciones se incrementó un 8% hasta 41.800 millones de dólares, alcanzando el máximo en cuatro meses, con respecto a los38.700 millones de dólares en agosto.