Los principales índices de la bolsa de Nueva York abren la sesión con tendencia mixta, con leves avances para el Dow Jones y el S&P 500, tras conocerse un crecimiento del PIB estadounidense mayor de lo esperado, mientras que continúan los descensos en el Nasdaq, tras las caídas que en la jornada de ayer ya registraron las compañías tecnológicas.

Apertura mixta en Wall Street a pesar de conocerse que el PIB del cuarto trimestre de 2017 de EEUU se expandió más de lo esperado por el mercado, debido a que la mayor alza en el gasto del consumidor en tres años contrarrestó parcialmente los problemas generados por una escalada en las importaciones.

En concreto, la economía estadounidense se expandió un 2,9% entre octubre y diciembre del pasado ejercicio, lo que supone un crecimiento cuatro décimas superior al estimado en la revisión anterior, según los datos publicados hoy por el Departamento de Comercio.

Asimismo, supera las previsiones de los analistas consultados por Reuters, que esperaban un aumento hasta el 2,7%.

Sin embargo, el aumento del cuarto trimestre del PIB de EEUU es inferior al de los tres meses precedentes, cuando fue del 3,2%.

Así, en la apertura de la sesión, el Dow Jones sube un 0,11% y el Nasdaq, un 0,04%; mientras que el Nasdaq retrocede un 0,37%.

Con el índice industrial en los 23.883,08 puntos, las ganancias las lidera Verizon, que avanza un 1,61%, por delante de Nike y de Goldman Sachs, que se revalorizan un 1,16% y un 0,81%, respectivamente.

Por el contrario, tres valores arrancan con caídas: Intel, del 1,48%; Apple, del 0,78%, y General Electric, del 0,74%.

Antes de conocerse el dato, los futuros de Wall Street registraban mayores subidas, después de que ayer el mercado estadounidense registrase descensos provocados por el castigo que recibieron los valores tecnológicos.

Los analistas de Link Securities destacan que los dos factores que habían penalizado recientemente el sector volvieron a “entrar en juego”. En primer lugar, las críticas a Facebook por el mal manejo de la información de sus usuarios, críticas que están siendo furibundas desde el ámbito político al volver a relacionar las victorias del brexit y de Donald Trump con el manejo de estos datos, lo que conlleva una clara amenaza de “regulación”.

En el descenso de las tecnológicas también influyó, explican los expertos de Link Securities, el accidente mortal sufrido por un vehículo sin conductor de Uber, que ha hecho saltar muchas alarmas en relación a los proyectos en marcha de conducción autómata.

Tras los rebotes del día anterior, el selloff se inició con el anuncio de Nvidia suspendiendo las pruebas de conducción de vehículos autónomos en carreteras convencionales tras el accidente del pasado 18 de marzo en Arizona.

Tampoco ayudaron las declaraciones de Tesla reconociendo su desconocimiento sobre las causas del accidente de uno de sus modelos el pasado viernes. Las dudas se centran en si el vehículo tenía activado el modo de auto conducción. Además, Moody’s recortó ayer el rating de la compañía hasta B3 desde B2, con perspectiva negativa

“De hecho, el índice FAANG (que engloba a diez compañías del sector incluyendo Facebook, Amazon, Apple y Netflix) cayó un 5,6%, su peor día desde su creación en septiembre de 2014”, explican los expertos de Bankinter.

Estos expertos también destacan que detrás de esta corrección sigue la incertidumbre sobre una mayor regulación y/o fiscalización sobre el sector después del uso fraudulento de datos de usuarios de Faceebok y consideran que, por eso, la caída de ayer fue especialmente pronunciada en Twitter, cuya actividad depende de los datos de sus clientes.

Desde el departamento de análisis de la entidad sostienen  que “este factor, junto con el proteccionismo, impedirá un avance sostenido de las bolsas en los próximos meses”.

En la apertura de Wall Street, tras el dato de crecimiento de la economía estadounidense, el euro cede frente al dólar y se intercambia a 1,235 billetes verdes.

En el mercado de materias primas, el precio del petróleo Brent de referencia en Europa, desciende un 0,72%, hasta los 68,93 dólares, al tiempo que el West Texas estadounidense desciende un 1,06%, hasta los 64,56 dólares por barril.