
La preocupación por el precio del petróleo sigue siendo uno de los temas relevantes. Por ello, los analistas de Goldman Sachs Gr han elevado las previsiones para el precio del crudo para 2026 debido a la prolongada interrupción del flujo del oro negro a través del Estrecho de Ormuz. Describiéndolo como la mayor crisis de suministro jamás registrada en el mercado mundial del crudo, según Jake Lloyd-Smith en Yahoo Finance.
Se espera que el Brent promedie 85 dólares por barril en 2026, frente a la previsión anterior de 77 dólares, según indicaron analistas como Daan Struyven en una nota. La previsión para los Futuros del petróleo WTI para todo el año se elevó de 72 a 79 dólares.
Las revisiones se basaron, en parte, en la suposición de que el flujo a través del Estrecho de Ormuz se mantendría en tan solo el 5% de los niveles normales durante seis semanas, seguido de una recuperación de un mes, según explicaron en la nota del 22 de marzo. Con el tiempo, esto podría resultar en pérdidas acumuladas de algo más de 800 millones de barriles, estimó el banco.
Los mercados energéticos se han visto sumidos en la incertidumbre por la guerra entre Estados Unidos e Israel e Irán, cuyas hostilidades entran ya en su cuarta semana sin visos de resolución. El presidente Donald Trump dio a Irán un ultimátum de dos días para reabrir el estrecho de Ormuz, que conecta el Golfo Pérsico con los mercados globales, o de lo contrario sus centrales eléctricas serían bombardeadas. Teherán amenazó con represalias.
Haciéndose eco de la evaluación de Goldman Sachs sobre la gravedad del desafío para los mercados energéticos mundiales, el director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía, Fatih Birol, declaró el lunes en un evento para los medios de comunicación en Canberra, Australia, que el efecto de las perturbaciones actuales era equivalente a las dos grandes crisis del petróleo de la década de 1970 y a la crisis del gas natural de 2022 tras la invasión rusa de Ucrania, “todas juntas”.
“La mayor crisis de suministro de petróleo de la historia probablemente llevará a los responsables políticos y a los mercados a reconocer los riesgos estructurales derivados de la alta concentración de producción y capacidad ociosa en Oriente Medio, así como de la vulnerabilidad de la infraestructura energética”, escribieron los analistas de Goldman Sachs.
Según los analistas, las pérdidas en la producción de crudo en Oriente Medio pasarán de los 11 millones de barriles diarios actuales a un máximo de 17 millones de barriles diarios, suponiendo una recuperación gradual de cuatro semanas tras la reapertura total del estrecho de Ormuz. En la actualidad, si bien la crisis está generando escasez en Asia, las reservas comerciales de crudo en los países americanos y europeos pertenecientes a la OCDE siguen aumentando, ya que la oferta mundial superaba la demanda antes de la guerra.
Por otra parte, Goldman Sachs también elevó sus previsiones sobre el precio del gas.

