Gonzalo de la Viña, presidente de Trinasolar Europe & LAC, explica que su carrera ha estado marcada por una combinación cultural desde el origen: “al tener una madre alemana y un padre español he estado creciendo en dos culturas”. Tras estudiar entre España y Alemania gracias al Erasmus, inició su carrera profesional en India, en la embajada española, para después trasladarse a Alemania y trabajar en distintos sectores. Destaca especialmente su paso por Infineon Technologies, spin-off de Siemens, donde permaneció casi una década: “para mí fue como una universidad porque aprendí muchísimo”. Allí asumió responsabilidades tempranas, gestionando cuentas de “más de mil millones de dólares” antes de los 30 años.
Posteriormente, su interés por la energía fotovoltaica le llevó a una empresa noruega, donde también vivió una experiencia positiva, aunque subraya diferencias culturales: en Noruega “no les gustaba el conflicto”, lo que dificultaba la toma de decisiones, frente a una cultura alemana “muy directa”. Finalmente, se incorporó a Trinasolar & LAC, donde lleva casi 12 años, mucho más de lo que esperaba inicialmente: “yo cuando empecé en Trina dije, a los dos años ya se acabó el viaje… y llevo ya casi 12”.
Sobre la compañía, destaca su carácter “atípico” dentro de las multinacionales chinas, con equipos muy localizados: “es mejor tener gente local porque solo así tenemos éxito”. Esto se refleja en equipos diversos, con mayoría de perfiles europeos en sus operaciones fuera de China.
En el ámbito energético, De la Viña coincide con la idea atribuida a Elon Musk de que España podría liderar la energía en Europa: “España tiene un potencial enorme… y no lo estamos usando”. Subraya que el bajo coste de generación gracias al sol permitiría atraer inversión y empleo, frente a países como Alemania, donde la electricidad es mucho más cara. Sin embargo, critica la falta de promoción internacional: “en España no estamos vendiendo bien” estas ventajas.
En cuanto al liderazgo, insiste en que el empleado debe ser considerado “un activo”, destacando la importancia de invertir en su desarrollo. A la hora de formar equipos, resta peso al currículum frente a la actitud y encaje personal: “hay una gran diferencia entre lo que pone el currículum y luego la persona que viene”. Valora especialmente cómo el candidato reacciona ante situaciones, buscando perfiles que sepan integrarse y trabajar en equipo.
Sobre el negocio de Trinasolar & LAC, explica que opera exclusivamente en B2B, con un modelo basado en distribución e instalación indirecta. También destaca el crecimiento del mercado de baterías: “estamos duplicando las ventas cada año”, subrayando su papel clave en la gestión de la energía y la estabilidad de la red. Aunque reconoce incidentes pasados, afirma que hoy “es un caso excepcional que se queme una batería”.
De la Viña recomienda a los jóvenes internacionalizarse y adquirir idiomas: “en Europa estamos acostumbrados a que todo el mundo hable dos idiomas”. Defiende incluso tomarse un año sabático para “descubrir el mundo” antes de iniciar la carrera profesional. Para quienes no tienen clara su vocación, aconseja programas de trainee que permitan rotar por distintos departamentos y países, facilitando así encontrar su camino.

