Javier Arambarri, cofundador y general manager en Pulpo, explica que su experiencia internacional comienza muy pronto: “todo empezó más o menos cuando tenía 15 años… me mandaron a Estados Unidos”, donde vivió cinco años en Wisconsin. Tras regresar a España, su carrera le llevó a Latinoamérica, destacando especialmente su etapa en México, donde vivió cerca de 12 años: “mi empresa es mexicana, dos hijos mexicanos… México lo tengo en la sangre”.

En su comparación entre países, subraya diferencias culturales y profesionales. Sobre Chile, afirma que “es bastante fuerte y son empresarios muy buenos” y que el país “se quiere parecer mucho al europeo”, con una cultura laboral seria. En cambio, destaca del mexicano su apertura: “te abre las puertas al 100% en su casa, desde el minuto uno”, algo que contrasta con el carácter “más cerrado” del chileno.

En el plano personal, introduce su faceta deportiva como triatleta, haciendo incluso Ironman. Lleva más de una década practicándolo y lo vincula directamente con el emprendimiento: “me encantan los retos… la aversión al riesgo la debo tener nula”, subrayando la importancia de tener objetivos a medio y largo plazo.

Respecto a su proyecto actual, explica que Pulpo es “un software de gestión de flotas vehiculares” una plataforma en la nube que centraliza la información de vehículos mediante integraciones: “los tentáculos conectan a todos esos proveedores y me lo llevo a una sola plataforma”. El sistema permite a las empresas monitorizar en tiempo real cada vehículo y el conjunto de la flota.

El origen de la empresa fue distinto al modelo actual. Inicialmente lanzaron parkiller, un servicio de valet parking que no funcionó: “el B2C no funcionaba nada, no hicimos casi pedidos, prácticamente nulos”. Tras escuchar al mercado, pivotaron rápidamente: “nos dimos cuenta que realmente había un negocio, y pivotar a un modelo a lo que es Pulpo”. El cambio fue ágil, “casi de una semana a otra”.

Actualmente, la compañía tiene presencia internacional, con “clientes en 15 países” y alrededor de “20.000 vehículos conectados”, con más de “700 empresas”. México sigue siendo el mercado principal debido a su tamaño: “firmas un contrato y no tiene 30 vehículos, tiene 300 o 500”. También están creciendo en Europa, especialmente en países del sur.

Sobre los datos que maneja la empresa, reconoce su potencial: “tenemos datos inmensos… desde hace casi 9 años”, aunque no los explotan de forma agregada por cuestiones de privacidad. Aun así, admite que “100% que se puede hacer” un análisis más avanzado, especialmente con inteligencia artificial. En cuanto a tecnología, destaca que la plataforma está desarrollada internamente y que la IA está teniendo un impacto relevante: “nos ayuda muchísimo… intentamos hacerlo al 100%”, permitiendo optimizar recursos y procesos.

Arambarri también habla de su faceta como inversor y mentor. Aunque ha invertido en pocas compañías, afirma: “me fijo mucho en el emprendedor… si el emprendedor tiene esa sangre en los ojos de vendedor puro, me fío más de eso que del modelo de negocio”. Ha participado más activamente en mentorizar.

Sobre el futuro, muestra ambición de crecimiento: “me veo en 5 años dentro de Pulpo, abriéndola globalmente”, incluyendo Estados Unidos. Incluso se muestra abierto a trasladarse: “me iría a vivir mañana donde me demande”.