El Fondo Monetario Internacional (FMI) vuelve a advertir hoy lunes que el problema de los bancos “demasiado grandes para caer” (o too big too fail) sigue lejos de solventarse. Destaca el organismo que “las principales entidades financieras de la Zona Euro se han beneficiado de una subvención implícita del contribuyente (de entre 90.000 y 300.000 millones de dólares en 2012) gracias al apoyo estatal que las hace 'demasiado grandes para caer' (…) las'ayudas' en Reino Unido y Japón habrían alcanzado los 110.000 millones entre 2011 y 2012; y en Estados Unidos oscilaron entre los 20.000 y los 70.000 millones de dólares”.

El “Informe Global de Estabilidad Financiera” del FMI señala asimismo que “los activos bancarios han crecido de forma espectacular en muchos países desde el año 2000, mientras que el número de bancos ha disminuido. En la mayor parte de los países, de hecho, los activos de los tres bancos más grandes superan al menos el 40% del total; es más, en Canadá, Francia y España ese porcentaje sube hasta el 60%. Y esto significa que los problemas o la posible quiebra de una de estas entidades podría llevar el caos a todo el sector financiero”.

Este problema, añade el FMI “sólo se agravó a raíz de la crisis financiera mundial de 2007-2008, cuando muchos Gobiernos intervinieron en el sector bancario o alentaron fusiones para evitar el colapso de las entidades (…) algunos países emergieron de la crisis con un problema aún más grave: bancos de mayor tamaño que antes y así han sido también las garantías gubernamentales implícitas”.

Considera el organismo capitaneado por Christine Lagarde que los reguladores deberían centrarse en asegurarse que sea menos probable que los bancos 'caigan', instándoles a aumentar la calidad y el tamaño de las reservas de capital. También recomienda que las entidades paguen un impuesto basado en el tamaño de sus pasivos.

S.C.