
Wall Street vuelve a negativo. Y es que nada gusta menos a los inversores que la incertidumbre total, y es lo que, ahora mismo visualizan tras el discurso de Donald Trump esta madrugada, que no ha traído nada nuevo ni claridad sobre lo que todos esperan: el fin de una guerra en Oriente Medio que va ganando tracción e intensidad y que perjudica claramente al resto del mundo, en especial, al económico y que, en el peor de los casos de prolongarse, puede llevarnos a la recesión, y en especial, a Estados Unidos.
Un panorama inestable y falto de claridad con las palabras del presidente americano en el despacho Oval sin que aporte nada nuevo a lo que ya se sabía: la guerra todavía durará, según su discurso, entre dos y tres semanas y a su juicio el estrecho de Ormuz ' se abrirá solo' al cerrarse la operación que ha dado en llamar 'Furia Épica".
“Durante las próximas dos o tres semanas, vamos a devolverlos a la Edad de Piedra, donde pertenecen”, dijo el presidente, confirmando que se seguirán produciendo ataques en los próximos días, lejos de una solución negociada.
Así, en la preapertura del mercado, los futuros del DOW JONES Ind Average bajan un 1,05% hasta los 46.075 puntos, los del S&P 500 retroceden un 1,19% hasta los 6.497 puntos mientras que los del NASDAQ 100 bajan un 1,59% y se colocan en los 23.639 puntos.
Por cierto que hoy será el último día hábil de la semana en Wall Street ya que, aunque mañana se conocerá el informe de empleo americano, y hoy contaremos con las solicitudes semanales de subsidio de desempleo, el Viernes Santo no habrá negociación ni en el NYSE ni en el Nasdaq.
Con esa premisa, los inversores cambian las tornas tras la esperanza de ayer, en el que Wall Street cerraba claramente con ganancias ante la esperanza de un repunte. El S&P 500 subió 46,92 puntos, o un 0,72%, a 6.575,44 unidades; el Nasdaq OMX ganó 251,97 puntos, o un 1,17%, a 21.842,59 unidades; y el DOW JONES Ind Average avanzó 226,66 puntos, o un 0,49%, a 46.568,17 unidades.
Kevin Mahn, director de inversiones de Hennion & Walsh, destaca, en declaraciones a la CNBC que “cuanto más tiempo se mantengan altos los precios del petróleo, menos gastarán los consumidores y más se desacelerará la economía”. Añadió que no prevé que la Reserva Federal modifique las tasas de interés en un futuro próximo, por lo que “tendremos que esperar a que se resuelva el conflicto para ver un respiro en lo que respecta a los precios del petróleo y la inflación”.
En cuanto a la actualidad empresarial, decir que todavía queda por llegar presentación de resultados para algunas compañías la próxima semana. Entre ellos, los de Levi Strauss el próximo martes y el miércoles 8 de abril, llegará el turno, antes de que abra Wall Street para los de Delta Air Lines y al cierre la compañía cervecera Constellation Brands. Por cierto que hoy las aerolíneas, ante el nuevo y fuerte repunte del petróleo están perdiendo posiciones.
Eli Lilly & Co es una de las grandes protagonistas de la sesión, tras conocerse que su píldora para adelgazar, denominada Foundayo, cuenta ya con el visto bueno de la FDA, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos. El fármaco recibió autorización en solo 50 días, convirtiéndose en el proceso de aprobación más rápido para un medicamento de su clase y marcando un avance en tratamientos contra el sobrepeso.
Además, las acciones de las principales empresas de semiconductores cayeron bruscamente en las primeras operaciones previas a la apertura del mercado el jueves.
Micron Technolog y Sandisk encabezaron las caídas, con descensos superiores al 4.8%. NVIDIA bajó un 2,4%, mientras que las acciones de las megacapitalizaciones Intel y Advanced Micro D caían un 2,6% y un 2,2%, respectivamente.
Las acciones de Taiwan Semiconductor Manufacturing Co., fabricante por contrato para varios diseñadores de chips estadounidenses, cayeron un 3%. Los chips de empresas estadounidenses, fabricados en Asia por TSMC, impulsan la mayoría de los teléfonos, dispositivos electrónicos, automóviles y otros equipos electrónicos del mundo. Una interrupción en la cadena de suministro de semiconductores tendrá importantes repercusiones en diversos sectores, y el estrecho de Ormuz sigue prácticamente parado.
Los precios del petróleo subían con fuerza este jueves después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que EEUU mantendría los ataques contra Irán sin comprometerse a un calendario concreto para poner fin a la guerra, lo que avivó los temores de los inversores ante posibles interrupciones prolongadas del suministro.
Los futuros del crudo Brent avanzaban un 7,09%, hasta situarse en 108,37 dólares por barril . Los futuros del crudo West Texas Intermediate de EEUU subían o un 7,54%, hasta situarse en 107,65 dólares por barril.
También sube el dólar con el dollar index que avanza un 0,48 hasta los 100,14 y el bono americano a 10 años eleva su rentabilidad un 1,11% hasta el 4,368%.

