Tras casi dos meses de negociaciones, Puig y la compañía estadounidense Estee Lauder han puesto fin a las negociaciones de fusión que habrían dado lugar a un gigante de la belleza de gama alta mejor posicionado para competir con el líder del sector,L'Oreal

Las acciones de Estée subieron más de un 10% en las plataformas electrónicas tras el cierre de la sesión regular el jueves, ya que los inversionistas celebraron que no se realizara una fusión que, según habían advertido los analistas, conllevaría riesgos, habría sobrecargado el balance de la empresa y distraído a la dirección de su plan de reestructuración, que lleva meses en marcha.

Las negociaciones de fusión, reveladas en marzo, habrían dado lugar a un grupo de belleza de lujo valorado en 40.000 millones de dólares que habría reunido marcas de Estée como Tom Ford, Clinique y MAC con marcas de Puig, entre ellas Carolina Herrera y Charlotte Tilbury, muy populares entre los "influencers" de TikTok y los "millennials" con alto poder adquisitivo. Las acciones de Estée cayeron un 10% al día siguiente de que las empresas confirmaran las negociaciones.

Estée dijo el jueves que la empresa se centraba en seguir ejecutando su estrategia "Beauty Reimagined", el plan de reestructuración del director ejecutivo Stéphane de La Faverie, con el objetivo de frenar tres años de caídas en las ventas anuales y la pérdida de cuota de mercado. El plan incluía una mayor inversión en tiendas y el cierre de los establecimientos con bajo rendimiento.

"Contamos con una de las carteras de marcas de belleza de prestigio más potentes del mundo (...) y creemos que estamos en una posición única para impulsar un crecimiento sostenible a largo plazo a nivel mundial", dijo de La Faverie en un comunicado.

Dos fuentes familiarizadas con el asunto indicaron que las exigencias de Charlotte Tilbury, fundadora de la marca de belleza homónima, participada mayoritariamente por Puig, fueron uno de los factores que complicaron las negociaciones e hicieron que la posible operación resultara cada vez más compleja. Charlotte Tilbury no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios. Los analistas consideraron acertada la decisión de poner fin a las negociaciones.

Parece que, según algunas fuentes, el contrato firmado entre Charlotte Tilbury y el grupo de perfumes y cosmética catalán incluía una cláusula de cambio de control que obligaba a Puig a desembolsar un pago millonario, que desaconsejaba la fusión.

"Nos tranquiliza saber que las negociaciones (...) se han dado por concluidas", dijo Nik Modi, analista de RBC Capital Markets. El momento elegido para el acuerdo no era el ideal, dada la considerable reestructuración de Estée, y una fusión podría complicarse, ya que ambas familias fundadoras querrían tener influencia sobre las decisiones de gobernanza, señaló.

A principios de este mes, Estée elevó sus previsiones de beneficios anuales y anunció que recortaría hasta 3.000 puestos de trabajo más a nivel mundial al acelerar una reestructuración más amplia, mientras que Puig informó a finales de abril de un crecimiento más lento de las ventas en el primer trimestre.

Estée, que cuenta con una larga trayectoria de crecimiento a través de adquisiciones, incluida la operación de 2.800 millones de dólares por la marca de moda estadounidense Tom Ford en 2022, afirmó que sigue evaluando posibles adquisiciones y desinversiones.