La prensa ya había hablado del interés de Broadcom por el fabricante de semiconductores el pasado viernes y la acción de Qualcomm reaccionó con subidas de casi un 13%. Hoy sube en la preapertura tras conocerse que la oferta superará los 100.000 millones de dólares, lo que podría convertirla en la mayor compra de una tecnológica en la historia.

Broadcom ofrece comprar Qualcomm por 70 dólares la acción, lo que implica un desembolso de 105.000 millones de dólares.  Si saliera adelante, Broadcom se convertiría en el tercer mayor fabricante de seminconductores del mundo, solo por detrás de Intel y de Samnsung.

Este precio supone una prima de un 27,6% con respecto al cierre del jueves  -antes de que se filtrara el interés de la compradora-.

Los accionistas de Qualcomm recibirían 60 dólares en efectivo y el resto en acciones de Broacom. Si se incluye la deuda que asumiría el comprador, esta operación estaría valorada en 130.000 millones de dólares.

Qualcomm está a punto de cerrar la compra por NXP semiconductors y que implicaba el desembolso de 38.000 millones de dólares, por el mayor fabricantes de semiconductores para vehículos.  Broadcom ya ha dicho que su oferta sigue adelante, tanto si Qualcomm se hace con su rival.

 

Broadcom y Qualcomm

 

… y mientras continúa la lucha con Apple

Por el momento la compra de NXP Semiconductors está siendo escrutinada por las autoridades europeas y no cuenta con el apoyo de todo el accionariado. Pero no es el único problema que tiene Qualcomm.

La oferta de Broadcom se produce en una semana en la que la opada ha ahondado su conflicto con Apple. La compañía ha demandado al fabricante de iPhone por romper su contrato y permitir a Intel usar un software exclusivo a otro de sus proveedores, su rival Intel.

Apple, por su parte, afirma que su proveedor cobra demasiado y abusa de su cuota de mercado. Una disputa que se produce tan solo unos días después de que se filtrara la noticia de que en los nuevos diseños de iPhone y iPad no se usarán semiconductores de Apple, lo que podría reducir los ingresos de la compañía en más de un 7%, según los cálculos de algunas firmas de análisis.