Apple, Google, Intel y Adobe Systems pagarán 325 millones de dólares para zanjar una demanda laboral colectiva, que les acusa de colaborar para no contratar a empleados de la competencia.

La demanda afecta a unos 64.000 trabajadores y fue presentada en 2011 en California, donde todas estas empresas tienen sus sedes. Se acusa a las compañías de conspirar para limitar la competición y los salarios de ingenieros, programadores y otros trabajadores técnicos.

Estas acusaciones han causado una gran polémica entre la opinión pública americana, además de perjudicar la imagen de estas empresas, consideradas como las mejores para trabajar en muchos rankings.

No obstante, la cantidad pagada por estas empresas queda muy lejos de los 9.000 millones de dólares que se barajaban para la demanda.

C.P.O.