Si la vivienda acapara los titulares por su escasez y carestía en media Europa, el mercado hipotecario que la rodea también está muy caliente. En España, es el producto estrella de las entidades financieras y con los últimos datos a cierre de 2025, el tipo medio en estos préstamos para adquirir la vivienda se situaba en el 2,788%, frente al 3,35%, según los datos oficiales del Banco Central Europeo (BCE), un 17% más baratos.

El propio banco emisor europeo anunciaba esta misma semana que iba a ser más estricto con la concesión de hipotecas con el fin de evitar una burbuja como la gestada desde 2008 y que tuvo como consecuencia una dura crisis financiera que en España se llevó por delante la práctica totalidad de las cajas de ahorros. Así, la entidad presidida por Christine Lagarde, proponía como medidas disuasorias para la laxitud en la concesión de hipotecas, multar a las entidades financieras o mayores colchones de capital que hiciesen frente a un aumento de la morosidad.

El buen comportamiento de los bancos en los últimos años, reflejado en subidas meteóricas en las bolsas, no hacen presagiar a corto plazo problemas importantes para la salud de sus balances. El bajo índice de morosidad y una vuelta a criterios más racionales a la hora de conceder hipotecas alejan, en principio, estos temores. Así, las concesiones de las hipotecas para primera vivienda se limitan como máximo al 80% del valor de tasación y también se procura que la cuota mensual que paga el propietario no supere el 33% de las rentas familiares.

La consejera delegada de Bankinter, Gloria Ortiz, alertaba durante la presentación de resultados de la entidad la semana pasada de que crear grandes carteras crediticias a tipos muy bajos, cercanos al 2% puede convertirse en una importante dificultad a futuro para las entidades.  “Eso no es lógico. Uno puede hacer excepciones en un caso concreto. No se puede construir carteras deficitarias, que pueden tener problemas”, indicó. En el caso de España, igual que se sitúa entre las hipotecas más baratas del euro, también ofrece tipos de interés más bajos en la remuneración del pasivo. En los depósitos a plazo la media de países de la Eurozona retribuye con un 1,8%, mientras que en España baja al 1,64%, según datos del BCE.

Rodeando los récords de hipotecas

La concesión de hipotecas está cerca de sus máximos históricos, con cifras cercanas a las alcanzadas en 2020. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) a cierre del pasado mes de noviembre, se habían concedido en España 463.232 préstamos para la adquisición de vivienda. Cifra que, a falta de diciembre, se acerca a los máximos de 2010 cuando se superó el medio millón de hipotecas.

Curiosamente, en ejercicios anteriores con los tipos de interés más elevados en España, cayó mucho la financiación hipotecaria, ya que hubo meses en el que las compras a tocateja superaron a las financiadas.