La sesión en Europa ha quedado hasta cierto punto bloqueada por la indefinición que tiene Estados Unidos en estos momentos, ya que estamos en plena temporada de resultados y los de Nestlé en Europa nos están ayudando, pero los bancarios que hemos conocido hoy en Estados Unidos, nos están haciendo todo lo contrario.
 
La cuestión es que el crudo está rondando los máximos del año y tenemos todos la vista puesta en lo que pueda pasar en la reunión de la OPEP de productores del fin de semana, aparte de tener que estar digiriendo unos datos macroeconómicos y unos comentarios de Lockhart que apoyan al mercado, pero se están haciendo expertos en dar una de cal y otra de arena. Primero, la inflación ha subido menos de lo esperado y se nota que la subida del precio del crudo ya está participando, pero desde la Reserva Federal dicen que la ligera mejora de la inflación no tiene una base tan amplia como a ellos les gustaría, además, no les ha gustado los datos de crecimiento de la primera parte de 2016, así que él ha reducido sus perspectivas de crecimiento para todo el año, pero al mismo tiempo, y aquí viene lo contrario, es que todavía es tiempo para tener dos o tres subidas de tipos de interés este año, mientras el mercado sólo ve una en diciembre.
 
Además, el sector tecnológico en Estados Unidos está dañado porque los principales valores, que son muy conocidos en el mundo de la informática por sus discos duros, han avisado de la falta de demanda del sector empresarial, lo que se está llevando por delante a todos los implicados en la creación de ordenadores normales y corrientes.