Cada centímetro adicional aumenta los niveles de felicidad en la cuantía equivalente a un incremento del 4,4 por ciento en la renta familiar de los hombres y del 3,8 por ciento en las mujeres.



Realmente sorprendente este estudio de la Universidad de Princeton,...vean esta cita de Bloomberg donde lo detallan:

 

 

El estudio publicado en la revista Economics and Human Biology mostró que las personas altas confiesan que disfrutan más de la vida, y sufren y se entristecen menos. Los hombres más

altos también dijeron que se preocupan menos, aunque es más probable que sufran de estrés y se irriten más que las personas de altura media, dijeron los investigadores dirigidos por Angus Deaton, de la Universidad de Princeton University.

 

Cada centímetro adicional aumenta los niveles de felicidad en la cuantía equivalente a un incremento del 4,4 por ciento en la renta familiar de los hombres y del 3,8 por ciento en las mujeres.

 

Pues ya ven ser alto es ser feliz por lo visto.

 

Wall Street es feliz mientras sigue alto, aunque como podemos ver en gráfico adjunto del futuro del mini S&P 500 realmente lo único que tenemos es un movimiento lateral desde hace muchos meses. Los nuevos meses, cuando se dan son muy por poca cosa. Si se rompe la zona máxima del  lateral muchos operadores se preguntan si la posible subida no tendría demasiado poco potencial como para arriesgarse. Durante años las medidas de los bancos centrales son las que han apuntalado a los mercados y estas llegan a su fin en EEUU, aunque en Europa no es así. Sigue pareciendo más atractiva la renta variable europea que la de EEUU. Muchos operadores de hecho piensan que hay pocas cosas interesantes a estas alturas en EEUU y no solo en renta variable sino en bonos.

 

De hecho los bonos parecen poco atractivos, porque sus tipos tienden a subir. Todo el mundo dice que están en una burbuja, y que solo pueden empeorar. Y puede que sea cierto en algunos casos. Pero la historia nos muestra algo sorprendente. Que en esos períodos de subidas de tipos, como puede ser el futuro en EEUU, no en Europa, las carteras de bonos no lo hacen tan mal como parece.

 

Muy interesante a este respecto un artículo de Mark Hulbert.

 

 

Mark analiza la peor época aparentemente para las carteras de bonos. Toma de 1966 a 1981, y como referencia una cartera de bonos a 5 años. Fue un período aparentemente letal, porque la rentabilidad de los bonos a 5 años se triplicó. Fue una época de mucha inflación inducida por la subida de los precios del petróleo.

 

Pues bien, esa cartera a 5 años, en un período tan hostil dio una rentabilidad media cada año del 5,8%. Como vemos ningún problema…

 

Es más, comenta un estudio científico hecho por Martin Leibowitz and Anthony Bova, que demuestra sin lugar a dudas que en época de subidas de tipos estos bonos siguen funcionando bien. ¿Por qué? Pues porque los números demuestran que la bajada de cotización se compensa porque conforme la cartera vence y se compran nuevos bonos, el tipo de interés más alto que pagan compensa con creces esa otra parte negativa.