Simplemente vean el gráfico adjunto a semanas. Primero, tenemos una fuerte recuperación desde la sobreventa última de 2016 y el RSI acabó superando la directriz bajista que viene desde la fuerte sobrecompra de 2014. La recuperación poco a poco fue ganando tracción y además en la parte final contó con el apoyo del cambio de dirección realizado por el acumulación distribución.

 

Ya tuvimos una pista importante de problemas cuando en la parte final del año pasado nos acercamos muchísimo a una zona de resistencias que corresponde con el 38,2% del retroceso de Fibonacci de la bajada desde los máximos de 2015, donde dejamos una vela karakasa invertida además con un volumen fortísimo. Esta fuerte venta cuando se llega a esa zona, nos advierte de que si se vuelve a dar el fenómeno, debemos tener muchísimo cuidado.

Durante comienzo de este año, nos fue bastante difícil conseguir superar la figura bajista pero poco a poco nos hemos estado acercando y entonces hemos tenido una especie de tormenta perfecta: la media de 100 semanas se acercó al retroceso comentado y además no demasiado lejos de los máximos de la figura bajista, por lo que es una triple resistencia que no nos ha dejado evolucionar demasiado. En cuanto el RSI ha perdido la tendencia alcista desde la sobreventa, todas las resistencias han encontrado un aliado más, y las ventas se están apoderando del valor buscando la sobreventa. Todos los que entraron desde comienzos de este año, seguramente están deshaciendo posiciones porque se dan cuenta de que no han ganado nada e incluso no quieren perder, lo que inunda el valor de títulos. Se nota el movimiento bajista importante por ese descenso fuerte de la acumulación distribución.