Las implicaciones de lo que vimos en el día de ayer en Francia, dentro de lo que estamos viendo hoy, en el mercado son varias.


Primero de todo, los franceses repartidos por todo el planeta han hecho gala de un sentido común que hacía cierto tiempo que no se veía en Europa, arrinconando al populismo y apostando por el centrismo, algo de lo que deberían tomar nota muchos países alrededor de Francia. Sin embargo, no podemos echar las campanas al vuelo porque sólo hemos elegido al presidente de la República, todavía falta el resto y eso se considera como la tercera vuelta en las elecciones. Precisamente, las agencias de calificación empiezan ya a referirse a que el riesgo de implementación es el que nos debe gobernar de ahora en adelante, es decir, que el presidente de la República no tenga el apoyo suficiente como para poder desarrollar su programa, lo que nos dejaría en una especie de empate que seguiría creando inestabilidad política.

En estos momentos en el mercado europeo estamos teniendo ventas que han sido ciertamente agresivas nada más comenzar la sesión porque hay una especie de “venta con la noticia”, ya que los operadores apostaron por la victoria actual y en estos momentos están recogiendo beneficios. Con la situación ya estabilizada, ahora mismo se abren otro tipo de hipótesis para buscar otros puntos de movimiento que puedan traer beneficios a los inversores.

Una vez asentado lo anterior, ahora mismo los ojos están puestos en el BCE, ya que Francia presentaba un riesgo sistémico para la estabilidad del euro y el proyecto europeo, y muchos piensan que el BCE no dijo absolutamente nada ni cambió de tono precisamente para hacer una especie de muro de contención del terremoto que supondría que a la ultraderecha se hiciese con el Eliseo. Una vez apartado ese problema, ahora el BCE tiene libertad para poder cambiar de tono, algo que se espera para la reunión de junio. Las economías siguen yendo bien, el crecimiento está estable y se espera que se fortalezca en el futuro, así que todo el viento está de cara para que los tipos de interés vayan viendo venir el momento en el que se necesite más de ellos. La primera implicación, y al mismo tiempo confirmación, de que ese tiempo se está acercando, es observar las emisiones de deuda corporativa de largo plazo que podríamos tener de ahora en adelante, ya que si se acerca al momento de subir los tipos de interés, esta espera es utilizada por las empresas para empezar a cargarse de endeudamiento barato antes de que después lo tengan que hacer más caro, así que será un indicador de la veracidad que da el mercado a la posibilidad de que el dinero barato empiece a acabarse.

Como podemos imaginarnos, si lo anterior es cierto, deberíamos empezar a ver alguna reacción en la deuda pública y en la más segura, por lo que acuérdense de esas figuras bajistas en los gráficos de meses de los tres futuros sobre renta fija más importantes de Alemania que venimos vigilando durante ya mucho tiempo.

Si los acontecimientos se desarrollan de la manera anterior, el euro estaría más apoyado en el medio plazo, así que, a pesar de que estamos teniendo un ligero descenso en el día de hoy por aquello de la venta con la noticia, todo soporte que tengamos por debajo debe ser vigilado fuertemente para ver si el mercado empieza a ver más atractivo el precio por si hubiese un incremento al alza a mas medio plazo al tener menos peso bajista del BCE y esperarse más presión por parte de la política monetaria.

En el mismo orden de cosas, la presión sobre las divisas, debemos decir que el precio del crudo sigue teniendo malas noticias. Por un lado hemos visto que el recuento de instalaciones petrolíferas creado por Baker Hughes ha dado una nueva semana con un incremento de dichas instalaciones, lo que sigue apostando por un incremento de la producción en Estados Unidos que no facilita el rebote de los precios. Además la OPEP y Rusia están callados y los operadores están cerca de perder los nervios ante la posible evolución positiva de los precios.

Debemos ir un poco más allá dentro del mercado de crudo porque nadie sabe qué estrategia realmente es la que está siguiendo la OPEP y ese acuerdo de reducción de la producción. En estos momentos el crudo esta otra vez por debajo de los 47 $ y debemos estar muy atentos al recuento de las instalaciones en las próximas semanas porque si la OPEP no hace nada, el precio seguirá estando muy bajo, una situación parecida a la que tuvimos cuando Arabia Saudita creó la guerra de la producción asfixiando a los productores norteamericanos con un precio demasiado bajo. Vale que la industria norteamericana se ha visto favorecida por avances tecnológicos que han hecho que los costes hayan bajado mucho, pero ya veremos si son capaces de aguantar mucho tiempo con el precio tan bajo, por lo que la propia industria norteamericana se estaría asfixiando a sí misma, lo que hablaría de un nuevo cierre de instalaciones, lo que generaría presión alcista sobre el precio sin que la OPEP hiciese absolutamente nada. Por lo tanto, debemos volver a estar atentos al desarrollo de los acontecimientos en este plano.

Como es natural, si el precio del crudo está muy bajo, su apoyo a la inflación también se debilita, así que veremos si la inflación subyacente, la más cercana a la economía, es suficiente como para poder justificar que el BCE cambie el tono, algo que ya han dicho en alguna que otra ocasión no estar suficientemente convencidos de que podamos alcanzar el objetivo. Ahora, con tranquilidad absoluta en Francia, quizá las cosas las vean desde otra perspectiva.

Además, debemos tener en cuenta la desaceleración económica que está teniendo China. Hace unos días conocimos la desaceleración que han tenido los indicadores de directores de compra tanto del sector servicios como del sector manufacturero que ha sorprendido a muchos y hoy hemos visto que la balanza comercial ha disparado su superávit pero con cifras peores de lo esperado de crecimiento tanto de las importaciones como de las exportaciones. No son buenas noticias y otra vez están haciendo daño a las materias primas y, como consecuencia, el súper sector de recursos básicos es otra vez uno de los peores del día con un descenso de -1,22%. Además, las constructoras también descienden -1,13% y automoción y recambios -0,32%.

Los bancos también descienden ahora mismo -0,78% con descensos abultados en algunos valores franceses, también víctimas de la venta con la noticia.

Por otro lado, las malas noticias para el crudo siguen dando apoyo a las aerolíneas que hacen que el súper sector de viajes y ocio esté subiendo 0,39%, pero son muy pocos súper sectores los que están subiendo y los ascensos, más bien anecdóticos, por debajo, a esta hora, del 0,2% en la mayoría de ellos.