Estaba claro que la mirada de las autoridades iba a ponerse en este nuevo foco de problemas antes o después, pero parece que ese momento ya ha llegado.

Hoy Constancio, del BCE, ha dicho que las reglas financieras diseñadas para hacer el sistema financiero más seguro deben extenderse a los bancos que puede considerarse como no tradicionales.

La historia viene por la erupción de las tecnológicas dentro del sistema de financiación, algo que está aumentando muchísimo en Estados Unidos poniendo dinero en el sistema inmobiliario desde unas empresas que no están calificadas como prestamistas convencionales. Al principio, las cantidades que se estaban manejando no era tan grandes como las del sistema bancario tradicional, pero la fuerte regulación de los bancos ha hecho que muchas personas quieran conseguir el dinero para sus casas buscando otras vías, por lo que la cantidad puesta empieza a ser muy grande y muchos empiezan a pensar que estas formas de financiación deben ser tratadas de igual manera, no sólo para evitar un agravio comparativo, sino para tener controlada su expansión y evitar crear nuevamente los mismos problemas que tuvo el sistema financiero, pero en el mundo tecnológico.

Constancio pide que los esfuerzos tanto políticos como de regulación alcancen a la banca en la sombra pues los últimos informes del FSB no son suficientemente ambiciosos en su opinión y los esfuerzos para limitar la velocidad de los colaterales no han tenido éxito. Considera que debe ponerse todo este tema encima de la mesa otra vez aunque el ambiente parece ir en dirección contraria, y esto lo dice por la intención de desregularizar el sector financiero por parte de Estados Unidos.