Hace unas cuantas semanas, el BCE se dio cuenta que existía un cierto descuento en el mercado secundario de deuda de un cambio de postura por parte del BCE. Esto lo que hacía era que se estaba encareciendo la financiación mueva y podría afectar al desarrollo económico de los países, lo que nos metería otra vez en un serio problema si los gobiernos de la periferia no hubieran hecho los deberes. La cuestión es que se dieron cuenta a tiempo y empezaron a inundar el mercado con intervenciones verbales diciendo que sólo se tendría éxito en la transmisión de la política monetaria a la economía real, si se aplican las medidas tomadas de forma total, así que negaban que hubiese un cambio de tono o un cambio de postura antes de acabar el programa cuantitativo. En ese momento, la situación volvió a relajarse otra vez en el mercado de deuda y hemos disfrutado de algunas subastas con una rebaja de los tipos de interés.

Sin embargo, el mes que viene tenemos reunión y muchos están especulando con que ya en deberían empezar a pensar qué es lo que quieren hacer cuando se acabe el programa cuantitativo, ya que el BCE debe ser totalmente previsible para dar seguridad. El problema, es que el mercado intenta adelantarse a todo y si empiezan a pensar en lo que van a hacer, el mercado empezará a descontarlo y encarecer los tipos antes de tiempo, por lo que existen dudas de que en junio lo discutan, para evitar que el mercado reaccione antes de lo deseable.

Pues bien, en una revisión de estabilidad financiera, el BCE dice que el riesgo de que exista una rápida revalorización de los mercados globales de renta fija es significativa. Además, el riesgo de que vuelvan a aparecer las preocupaciones sobre la sostenibilidad de la deuda se ha incrementado desde noviembre. Recuerden que a China le han bajado la calificación crediticia por el tamaño de su deuda.

Considera que todavía quedan significativas vulnerabilidades dentro de los bancos de la zona euro debido a los bajos tipos, alto número de los préstamos en problemas y una rentabilidad débil.

En general, la mayoría de las medidas del estrés sistémico de la zona euro están en niveles bajos en los últimos seis meses y advierte de que aumentar el fondo sectorial de inversión en la zona euro tiene el potencial de amplificar los riesgos estabilidad financiera.

Con respecto a la salida de Reino Unido de la Unión Europea, de momento no es una de las principales preocupaciones en términos de riesgo financiero y los préstamos en problemas son el principal problema para los bancos y se está progresando en este tema de forma muy lenta.