El sector está revuelto ya que el movimiento de la francesa PSA crea un grupo realmente grande que puede plantarse cara a cara con Volkswagen, pero lo más importante es que supone la primera salida de una empresa norteamericana de renombre de Europa, General Motors.
 
La americana lleva sin sacar dinero de Europa, en beneficios, más o menos desde la crisis. Dificultades similares está teniendo Ford en esa zona, así que muchos ojos están puestos en cuál puede ser la estrategia de la firma del óvalo ahora que uno de sus competidores ha tirado la toalla.

Dado que toda concentración en el sector acaba generando puestos de trabajo redundantes, todos los países se han apresurado a ponerse en contacto con PSA para buscar garantías sobre los puestos de trabajo y las inversiones no sólo actuales y sino también las comprometidas antes de la operación. El mercado también se suele poner nervioso con movimientos de este tipo porque empieza a pensar quién puede ser objetivo de quién.

Por otro lado, no debemos perder de vista el futuro del sector. En el horizonte está el coche autónomo, eléctrico y conectado. Recuerden que hace no demasiado tiempo varias firmas importantes alcanzaron un acuerdo para plagar Europa de estaciones de recarga eléctrica. Esto e  un impulso muy importante para que la autonomía real de los vehículos eléctricos tenga un impulso considerable y se puedan realizar viajes largos. La otra cara de esta moneda es que si son las empresas de automóviles las que realizan el suministro de energía, es una nueva fuente de ingresos. Si además los coches están conectados y se ofrecen servicios telemáticos, también es otra nueva fuente de ingresos. En cierto sentido, las empresas de automoción van a tener unos ingresos similares por la venta de vehículos, entre otras cosas, pero se añaden nuevos frentes como el uso de esas estaciones de recarga y además el suministro de datos, por lo que las fuentes de ingresos aumentan y eso es muy positivo para el sector.

En este momento el súper sector de automoción y recambios es el mejor del día con un incremento del 0,5%.

Si miramos al gráfico a semanas, podemos ver que durante todo 2017 estamos metidos en una lateralidad pero colocados justo por encima de la directriz bajista que viene desde los máximos de 2015. El único enemigo que tenemos es que llevamos una subida muy importante desde los mínimos de 2016 y la sobrecompra acecha, por lo que si tenemos en cuenta lo que pasó en la sobrecompra de 2015, debemos tener cuidado en las próximas semanas.

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