Los mercados emergentes se han sumado al ciclo global de capex. En Asia, gran parte del gasto en capex está impulsado por el desarrollo de las cadenas de suministro vinculadas a la inteligencia artificial, las necesidades de infraestructura y la diversificación manufacturera. En la Europa emergente, destaca el gasto en defensa, mientras que en Latinoamérica, la inversión se ha concentrado hasta ahora en el sector de los recursos naturales.
¿Puede la elevada incertidumbre comercial con Estados Unidos frenar durante años el crecimiento de México? J. Safra Sarasin SAM hace un análisis sobre cómo la renegociación del USMCA y las tensiones con Estados Unidos están frenando la inversión y debilitando el crecimiento económico del país
La guerra de Irán no solo ha impulsado al alza los precios del petróleo y el gas, sino también los de los fertilizantes.
Aunque el último modelo de DeepSeek se lanzó con mucha menos notoriedad que la primera versión presentada en enero, su uso parcial de chips domésticos chinos para el entrenamiento del modelo ha puesto de manifiesto el avance de China en su estrategia de autosuficiencia dentro de las cadenas de suministro de IA.
La guerra en Oriente Medio ya ha tenido un impacto visible en los países del Golfo.
Muchas economías de los mercados emergentes se han visto afectadas por el reciente impulso de China al aumento de las exportaciones. Sin embargo, es poco probable que aquellos mercados que mantienen profundos lazos comerciales y de inversión con China impongan restricciones comerciales drásticas y es probable que opten por un compromiso.
Mali Chivakul, economista de mercados emergentes en J. Safra Sarasin Sustainable AM, destaca, con la llegada del Año Nuevo Lunar, qué factores son los preponderantes para reactivar la confianza de los inversores en el mercado financiero chino.
El débil sector inmobiliario chino sigue dominando sus resultados económicos. No es de extrañar que la actividad industrial se haya ralentizado ante la debilidad de la vivienda y las exportaciones, y ante el deterioro de las perspectivas del mercado laboral. La puesta en marcha de reformas de las finanzas de los gobiernos locales y una limpieza del sector inmobiliario, similar a las reformas de las empresas estatales a principios de la década de 2000, sería positiva.