La subida del euro en los mercados internacionales -hasta romper por primera vez la barrera de los 1.000 euros por onza- ha empujado al alza el valor de las reservas en poder del Banco de España. Hasta el punto de que respecto del año 2007 –cuando el banco central interrumpió su política de enajenación de buena parte de sus reservas de oro- el valor de las 9,1 millones de onzas troy que todavía conserva se ha apreciado en nada menos que 2.909 millones de euros. O dicho en otros términos, los activos de reserva de España en oro han pasado de valer 5.145 millones a 8.054 millones el pasado mes de abril. La causa tiene que ver, lógicamente, con la apreciación del oro, que desde que en agosto del año pasado rompió la barrera de los 1.000 dólares por onza (en euros superó esa cifra la semana pasada) se ha revalorizado nada menos que un 25%, lo que confirma su características de ‘valor refugio’ en tiempos de turbulencias financieras.