El euro caía el miércoles por tercer día seguido frente al dólar, al persistir el temor a que la crisis de deuda en la zona euro golpee las perspectivas del crecimiento económico global. La preocupación por un ajuste en las condiciones de financiamiento en dólares, lo que se reflejaba en un alza de la tasa interbancaria en dólares a tres meses a un máximo en 10 meses, y una subasta mediocre de deuda alemana también repercutían negativamente sobre el euro. Pese al escenario negativo, el euro sigue cotizando dentro de rangos estrechos, dado que un repunte en las acciones globales está ayudando a limitar las pérdidas de la moneda.