Los índices bursátiles han llegado a la parte inferior de la primera zona de resistencia y han iniciado una fase correctiva, probablemente para coger fuerzas para intentar desplegar el último tramo al alza antes de que se produzca una nueva oleada vendedora.

Vamos a considerar como escenario más probable que el S&P 500 inició el pasado viernes una corrección.

En la sesión del viernes marcó un máximo en 2.715 y, tras hacerlo, se giró con claridad a la baja.

La zona en la que se encuentra ahora mismo el S&P 500 es una zona de resistencia que se extiende desde el 2.712 hasta el 2.800.

Por el momento, vamos a considerar que estamos un simple retroceso que pretende corregir una parte de la subida experimentada desde los mínimos del día de Nochebuena.

¿Hasta que nivel podría retroceder el S&P 500 sin dañar la actual tendencia alcista de corto plazo?

El soporte significativo más próximo se encuentra en la zona 2.675-2.670.

El siguiente soporte se encuentra en al zona 2.600.

Mientras el S&P 500 se mantenga por encima de 2.600, consideraremos que lo más probable es que intente dirigirse a la zona de los 2.800.

El DAX sigue atrapado en un movimiento lateral dentro de su tendencia alcista de corto plazo. No ha habido cambios respecto al último comentario de la semana pasada.

El IBEX ha seguido cayendo tras haber alcanzado el 9.227. Es probable que este lento descenso continúe a corto plazo, Nos vamos a fijar en el soporte de la zona 8.890. Este nivel es un soporte gráfico que se corresponde con los máximos del pasado 9, 11 y 15 de enero de 2019.

Mientras el IBEX se mantenga por encima de 8.890, creo que deberíamos mantener una predisposición alcista a corto plazo.