El mercado germano es, de entre los grandes índices, de los pocos que no ha cesado de construir mínimos y máximos crecientes desde que hiciera suelo en marzo de 2009. Es decir, es de los pocos cuya tendencia es impecablemente alcista en términos de medio y largo plazo.
Esta tendencia alcista se ha reforzado una vez el precio ha conseguido superar con holgura la parte alta del canal alcista. De hecho la teoría “chartista” nos dice que una vez se ha superado al alza el canal lo más normal es que, poco a poco, recorra como mínimo la anchura del mismo. De cumplirse la proyección teórica lo cierto es que apuntaría hacia los 7.600 puntos, muy por encima de los actuales niveles de precio. Al igual que ocurre con el Nasdaq 100 el problema que presenta el índice es ¿dónde ponemos el stop para aquellos que decidan entrar largos en este momento? Y la respuesta sería muy sencilla, en los 6.200 puntos. Debemos saber que aun cuando el índice corrigiera hasta los 6.200 puntos lo cierto es que seguiría siendo alcista puesto que a día hoy es en ese nivel donde cotiza la directriz alcista de medio y largo plazo.




En la medida en que siga construyendo mínimos y máximos relativos crecientes su tendencia será alcista pero alguien que entrara al alza ahora incurriría en fuertes pérdidas si el índice decidiera buscar apoyo en dicha directriz. Resumiendo, seguimos apostando por una continuidad alcista en el índice pero no a cualquier precio. Aquellos que permanezcan largos desde hace meses que sigan manteniendo las posiciones pero aquellos que quieran entrar alcistas ahora deben saber cuál es su stop y deben tener en cuenta que el tren pasó hace ya mucho tiempo.