El pasado 2 de diciembre, la entidad cántabra se dejó un interesante gap alcista en el nivel de los 7,82 euros. Este nivel ha estado funcionando como soporte desde entonces, y ya ha rellenado este gap en tres ocasiones desde entonces, sin llegar a anularlo en ningún momento, es decir, sin llegar a cerrar por debajo en ningún caso.
El martes volvió a realizar este movimiento una vez más, por lo que consideramos que nos encontramos en un momento óptimo para adoptar posiciones alcistas, colocando el stop loss ahí en precios de cierre. El primer objetivo a alcanzar lo situamos en el máximo del 10 de diciembre, en los 8,52 euros. Por otro lado, recientemente hemos conocido que Santander está cerca de comprar una cartera de hipotecas de activos inmobiliarios en México a General Electric de 2.000 millones de dólares por 162 millones más deuda. El acuerdo se podría anunciar este mismo viernes, y con él, Santander espera convertirse en el segundo mayor proveedor de hipotecas en el país, según las fuentes del diario.