En el primer aniversario de la catástrofe sanitaria, las masivas -y también históricas- campañas de vacunación, con más de 200 millones de personas a las que se les ha suministrado las primeras -y eficaces- dosis, ha insuflado un halo de esperanza sobre un inicio inmediato del ciclo de negocios post-Covid y ha respaldado la tesis del mercado que, desde el final del verano pasado, al comienzo de la tercera oleada de contagios, lanzó la teoría de que sin antídotos farmacológicos, la consolidación del retorno de los beneficios bursátiles estaría rodeado de suma incertidumbre.

Vacunas contra el Covid: única luz en el tunel de salida de la crisis sanitaria y económica
Las más de 200 millones de vacunas administradas a lo largo de 87 países, a razón de 6,5 millones de dosis diarias, que se han registrado en el primer aniversario del estallido de la epidemia del Covid-19 -con la declaración de Codogno como zona cero de la catástrofe sanitaria en Europa- se han convertido no solo en una solución eficiente contra el coronavirus, sino en el mejor de los bálsamos hacia la recuperación económica y la restauración de las cadenas de valor y de las inversiones empresariales. También en un acicate para el normal funcionamiento de los flujos de capital de los mercados. El momento de la inmunidad de rebaño -al que llegarán en primer término las economías avanzadas- está cada vez más cerca. De hecho, Boris Johnson, el primer ministro británico, se ha atrevido a fijar la reapertura total de la sociedad y la economía a partir del 21 de junio. Pese a las interferencias en el suministro, la industria farmacéutica ha acelerado sus procesos de manufacturación para atender las necesidades de vacunación que les exigen sus contratos. Israel, que ha superado las 78,8 dosis por cada 100 personas, encabeza la campaña de inoculación global. 

Los duros confinamientos sociales y los procesos de hibernación de las economías han dejado un elenco de perdedores y de nuevos ganadores en el circuito empresarial. Fruto del periodo de reordenación de los mercados de capitales, en el que se han generado desde ventas masivas de valores a la creación de nuevas estrategias y acuerdos de inversión, al calor de tendencias como la apuesta decidida por los criterios ESG. La sostenibilidad y la digitalización mueven las carteras de capital, pero las renovadas señales de la evolución correcta de las vacunaciones ofrecen el mismo tiempo beneficios en empresas y sectores que se han quedado rezagados en el largo y tortuoso ínterin desde el inicio de la epidemia. “Hay una oportunidad para ellos”, asegura Hani Redha, gestor de portfolios en Pine Bridge Investment a Bloomberg, para quien la nueva fase bullish del mercado “tiene mucho que ver con las perspectivas de una vuelta mucho más cercana a la normalidad respecto al final de 2020”. La sensación es que “no se volverá al escenario previo a la pandemia”, en alusión a la semana negra bursátil de finales de febrero, cuando la crisis del Covid-19 arreciaba en todo el mundo: “estamos antes unas condiciones inmejorables para poder abordar el despegue de los negocios”, explica Alasdair McKinnon, de Scottish Investment Trust. Con compañías de comercio minorista tirando de sus ecosistemas digitales, en un contexto “en el que ha vuelto la euforia del consumo y se han instalado las compras online” por efecto de la pandemia. 

Boom de la venta online


Un sector especialmente asolado por la recesión global, el del turismo, también emite algunos vestigios de recuperación bursátil ante la posible reanudación de los viajes meses antes de la campaña estival. Al igual que la industria del ocio. InterContinental Hotels o Ryanair , han logrado restablecer el valor de sus acciones previo a la pandemia. O Live Nation Entertainment, que ha ganado más de un 80% desde finales de octubre. Mientras el sector inmobiliario en EEUU emite signos de reactivación, frente al parón, todavía, de sus mercados europeos. Es un escenario en el que se debe prestar atención a los movimientos soterrados del mercado, alertan los analistas, porque las oscilaciones en los índices bursátiles pueden ser de notable intensidad. JPMorgan , por ejemplo, acaba de lanzar una nota a inversores en la que les advierte de “posibles burbujas” en segmentos de especial predilección como los del vehículo eléctrico o las tecnologías limpias por su “alta exposición” a la recuperación económica, mientras “irrumpen valores” vinculados a los sectores hotelero o del petróleo, hasta ahora en un segundo plano.  

Economist Intelligence Unit (EIU) certifica la doble luz al final del túnel. Desde diciembre del año pasado -dicen sus analistas- las vacunaciones masivas han sido la variable económica de mayor importancia. “Asumiendo el itinerario previsto para las inoculaciones, según los parámetros que se aprecian en la actualidad, los países desarrollados lograrán la inmunización del 60%-70% de sus poblaciones a mediados de 2022 y la recuperación de la economía global fructificará en el ecuador de este ejercicio”. Los expertos de EIU dan algunas pautas de sus cálculos. Los progresos en EEUU en sus campañas de vacunación se han corroborado desde la inauguración del mandato de Joe Biden para alcanzar su compromiso de inyectar las dosis a 100 millones de personas en los 100 primeros días de la legislatura presidencial. El mayor mercado del planeta está en la senda de alcanzar la inmunidad del 60%-70% de su población en la segunda mitad de este año. En Europa, las nuevas restricciones a la movilidad y la ralentización en el suministro de vacunas bajo un procedimiento de compras de vacunas común, que asegurara precios bajos y entregas simultáneas a los socios de la UE, han retrasado el proceso. Hasta el punto de que este sistema centralizado relegará hasta otoño la inmunidad y también hasta el tercer trimestre el despegue de la actividad económica. En China e India, el control sanitario por las vacunas se demorará a finales de 2022. Un trimestre antes que en las naciones más industrializadas de Asia: Singapur, Taiwán, Australia, Nueva Zelanda y Corea del Sur. Desde el punto de vista económico, los dos gigantes asiáticos verán alterados los suministros y las cadenas de valor de sus empresas durante varios meses, “sino años”. Tanto en sus mercados domésticos como en sus sectores exteriores.  

Sobre América Latina,el inicio de las campañas de vacunación -asegura el informe de EIU- está siendo lento. Con la notable excepción de Chile. En Brasil y México, sus dos mayores economías, el ritmo no se aproxima a una situación de riesgo. Es decir, que no están instaurando una respuesta pobre de vacunación.  Pero la consolidación de sus sectores manufactureros queda a expensas de la evolución de sus tasas de inmunización. Entre los países de Oriente Próximo y el Norte de África, el escenario es muy variopinto. Desde Israel, Baréin y Emiratos Árabes Unidos (EAU) que protagonizan tres de las experiencias de vacunación de mayor éxito global -con censos demográficos reducidos y unas facilidades de financiación elevadas para adquirir vacunas- incluso con contratos con Snopharm, la solución farmacológica china en el caso de EAU, hasta el resto de sus vecinos regionales, cuyos calendarios de vacunación se expanden hasta finales de 2022 y unas restricciones a viajes y, por tanto, de deterioro del turismo, una de sus fuentes esenciales de riqueza, que se prolongarán de igual manera en el tiempo, que terminarán la temprana salida de la recesión de los primeros y su aplazamiento hasta la mayor parte del actual bienio, en el caso de los segundos. Y los países del África Subsahariana que, según la OMS, serán los que precisarán ayuda externa de un calado especial. La iniciativa Covax de esta organización, se ha comprometido a proporcionar entregas de dosis al 20% de su población. Pero tendrán casi imposible alcanzar la plena vacunación; muy en especial, sus naciones con mayores dificultades financieras, lo que eleva el riesgo de aparición de nuevas variantes y cepas de coronavirus y, por ende, otro tiempo muerto más en sus caminos hacia la recuperación.   

Previsiones mundiales


 
Dentro de la industria farmacéutica, y de las más de 200 vacunas contra el Covid-19 que están en desarrollo, sólo once de ellas se encuentran en fase de comercialización plena o están en visos de lograr autorizaciones de diversas agencias oficiales del medicamento, según datos de Business Insider. Pfizer -BioNTech  s la vacuna que lidera los programas en todo el mundo. Su objetivo es producir más de 2.000 millones de dosis en 2021 de su vacuna, que ostenta un 95% de efectividad, el más alto de cuantas están en distribución y que resultan también idóneas para combatir las mutaciones sudafricana, británica y brasileña. A continuación, le sigue la vacuna de Moderna. También altamente protectora contra la epidemia, con un 94%. La compañía se ha marcado el objetivo de producir entre 600 y 1.000 millones de dosis este año; 100 millones de ellos, en su mercado doméstico, EEUU, en el primer trimestre y otros 100 en el segundo. Una reserva productiva que facilitará la promesa de Biden casi por sí misma. En ambos casos, sus soluciones son de doble dosis.

En el tercer lugar del ranking aparece la de AstraZeneca-Oxford, con un 60% de eficacia y que en Europa ha levantado suspicacias hasta el punto de que varios socios de la UE, entre ellos España, no la administrarán a los mayores de 55 años. Se inocula con una pequeña dosis inicial, seguida de otra con mayor carga. La doble inoculación -dice la firma- eleva la efectividad por encima del 90%. Su precio de venta oscila entre 3 y 4 dólares y pretende colocar en el mercado 3.000 millones de dosis a lo largo de este año. Johnson & Jonhson presenta una sola inyección. Su seguridad es del 66% pero se precisa que es especialmente segura para prevenir casos moderados y graves. Aunque su cota de efectividad asciende al 95% en la variante sudafricana. J&J pretende producir 1.000 millones en 2021. Recibió autorización en EEUU el pasado 4 de febrero. La de Novavax también obtiene un alto porcentaje de éxito. Del 89% de prevención. En fase experimental final. De ahí que sus cálculos productivos para 2021 brillen aún por su ausencia. Pero dicen estar en condiciones de producir 2.000 millones de dosis anuales. 

La vacuna de Sinopharm ha sido autorizada en china, de donde es la farmacéutica estatal. Con una eficiencia del 86%, según EAU, uno de los países donde se ha inoculado con su activo. Desde mediados de febrero, las autoridades de Pekín certifican que la han empleado en 50 millones de personas. Sinovac elabora el otro gran fármaco chino. La biotecnológica ha logrado un 91% de efectividad, aseguran investigadores turcos, y del 78%, según sus homólogos brasileños. Si bien parece tener una eficacia del 50% en la cepa brasileña. La Sputnik V rusa revela altos índices de efectividad, pero resulta improbable su distribución en mercados como el estadounidense o el británico. Un 91,6%. Espera producir 700 millones de dosis este año y se ha vendido a Argentina, Bielorrusia, Bolivia, Serbia, Argelia, Palestina, Venezuela, Paraguay, Turkmenistán, Hungría, Irán, EAU, Guinea y Túnez. CureVac desarrolla otra con el método de Pfizer-BioNTech y Moderna.

La biotecnológica alemana continúa con su fase experimental III en Latinoamérica y Europa. Podría tener resultados en la primera mitad de este año. Doble dosis. Asegura estar en disposición de producir 300 millones este año y más de 600 millones en 2022. La germana Bayer y la británica GlaxoSmithKline han acordado ayudarla a producir vacunas. Y ha anunciado un acuerdo con el gobierno británico para desarrollar 50 millones de dosis de la variante británica del Covid-19.  La canadiense Medicago y GlaxoSmithKline han iniciado la fase clínica final a mediados de febrero. Y los resultados de las pruebas, con voluntarios latinoamericanos y europeos, podrían ver la luz en mayo para lograr las autorizaciones en julio o agosto y poder producir entre 55 y 75 millones de dosis en 2021, esencialmente desde su planta de Carolina del Norte. Canadá pagó a un fondo de investigación y desarrollo 135 millones de dólares para asegurarse más de 76 millones de dosis de esta vacuna. Sanofi también tiene un programa conjunto con GlaxoSmithKline. Aunque su solución no parece haber respondido con voluntarios de elevada edad. Trabajan en mejorar la versión desde diciembre, y en marzo podrían iniciar una nueva etapa de tests. La capacidad productiva de Sanofi está, sin embargo, a pleno rendimiento, dado que está en disposición de elaborar 125 millones de las dosis de Pfizer.