Realmente, esta es la principal conclusión tras escuchar ayer la primera comparecencia semestral del presidente de la Fed. Quizá la mayoría esperábamos un sesgo algo más alcista, reflejando las preocupaciones que aún existen sobre la evolución de la inflación.
Realmente, esta es la principal conclusión tras escuchar ayer la primera comparecencia semestral del presidente de la Fed. Quizá la mayoría esperábamos un sesgo algo más alcista, reflejando las preocupaciones que aún existen sobre la evolución de la inflación a futuro en un contexto de crecimiento sostenido cercano al potencial. Sin embargo, Bernanke preparó el escenario para un largo periodo de tipos de interés oficiales en niveles actuales del 5.25 %. Eso sí: admitió que en caso de error actuarían. Transparencia. Esto es clave, reconocido por el propio Bernanke. Y la necesidad de ser transparente le llevó ayer a admitir que la economía norteamericana podría crecer en este ejercicio a tasas algo más reducidas a lo esperado en julio pasado (ahora rango central de 2.25-3.0 %) pero recuperando impulso, un crecimiento sostenido (expresión que el mismo Bernanke ha utilizado en el pasado) en 2008 (2.75-3.0 %). Es evidente que detrás de la moderación del crecimiento en 2007 está un impacto negativo mayor de lo previsto desde la vivienda, pero la recuperación en 2008 se apoyaría en que este impacto sería limitado y al fina absorbible por la economía. En este punto, afirmó que el mantenimiento de un fuerte ritmo de crecimiento del consumo por parte de las familias puede ser compatible con una progresiva recuperación del ahorro. Poco a poco. Por lo que respecta a la inflación, rebajó la perspectiva para este año hasta un 2.2 % y la limitó al rango de 1.75-2.0 % para el próximo ejercicio. Y es que salvando factores puntuales como precisamente los costes de la vivienda o el crudo, con las expectativas de inflación controladas, tanto la evolución de la productividad como el comportamiento de los beneficios empresariales se pueden considerar compatibles con un progresivo descenso de las presiones inflacionistas. Sí, ¿dónde queda aquí el riesgo inflacionista derivado de la evolución de los salarios y otros costes?. También, ¿le inquieta menos el escaso margen de maniobra existente en la capacidad de producción excedente? lo dicho: seguirán vigilantes ante cualquier riesgo de inflación. Pero por el momento pareció darle más valor al escenario de progresiva estabilidad en el ritmo de crecimiento (según sus palabras más cerca del pleno empleo que en el pasado reciente) con reducidos riesgos por el lado de la inflación. El sesgo sigue siendo alcista, pero menos. Y deja el margen suficiente para esperar que en 2008 haya algún ajuste hacia tipos de interés neutrales en niveles del 5.0 %. En este sentido, consideró que el aplanamiento de la curva de tipos puede ser más permanente de lo esperado. Y descartó que con ello se adelante un escenario futuro de desaceleración de la economía. Por último, poco inquieto por la posibilidad de que países como China diversifiquen sus reservas hacia monedas diferentes al USD. Y esto tras admitir que el elevado déficit por cuenta corriente USA es preocupante. Lo dicho: poco a poco vendrá la solución. Esperemos que tenga razón. José Luis Martínez Campuzano Estratega de Citigroup en España