Esta tarde, al cierre de mercado, Gamesa rendirá cuentas de los nueve primeros meses del año. Antes de tener los números sobre la mesa, los inversores están saliendo del valor, pues la victoria de Donald Trump oscurece las perspectivas de la compañía en EEUU, uno de sus principales mercados. 
 
Gamesa cotiza desde primera hora en la parte baja del Ibex 35 el día en el que presentará sus cuentas de los tres primeros trimestres del ejercicio. Los expertos de Renta 4 adelantan que los resultados seguirán estando impulsados por la buena evolución de la contratación, especialmente en mercados emergentes, y mejoras de optimización de costes y gestión del circulante aunque esperan cierta ralentización tras los espectaculares trimestres precedentes.
 
El consenso pronostica un beneficio de 212 millones de euros, un 74% por encima del logrado un año antes, y unos ingresos de 3.281 millones, un 30% por encima de los 2.533 del ejercicio pasado. En cuanto a las ventas de MWe, desde Renta 4 esperan una positiva evolución que permita superar el objetivo 2016, por encima de los 4.000 MWe. Además, consideran que Gamesa es una compañía con un fuerte potencial gracias a los planes de inversión en renovables existentes a nivel global que podrán ser afrontados con una mayor holgura gracias a la operación de fusión con Siemens Wind.
 
 Fuente: Renta 4

Pese a que sus números apuntan alto, la acción se mueve en sentido contrario desde que la junta de accionistas aprobara la fusión de Gamesa con Siemens Wind el pasado día 25 de octubre. Aquella jornada el valor cerró subiendo en los 21,69 euros, cerca de los máximos anuales, y desde entonces tan sólo ha conseguido cerrar dos sesiones con ganancias, acumulando ya un descenso del 17%. Además, hoy Gamesa cae con fuerza, aunque aguanta el soporte de los 18 euros, nivel que coincide con el retroceso de Fibonacci del 38,2%. Si perfora este soporte podría ir a visitar la parte baja del canal alcista en el que se mueve desde septiembre de 2015 y que pasa por los 17 euros.
 
Ayer abrió con hueco bajista tras cerrar la sesión del martes en mínimos intradiarios, dando una señal claramente bajista. De hecho, el RSI ya se ha metido en niveles de sobreventa (23,92 puntos). Si Gamesa rebota sería importante que fuera a cerrar el susodicho hueco dejado ayer por las elecciones americanas y superar la resistencia de los 19,50 euros (23,6% de Fibonacci).


 
Gamesa se ha visto penalizada por el riesgo que la elección de Donald Trump como presidente de EEUU conlleva para su negocio. El republicano ha declarado públicamente que no cree en el cambio climático, por lo que es probable que no apueste por las energías limpias, como es el negocio de Gamesa. En este punto conviene recordar que el 14% de los pedidos de la compañía española hasta junio provinieron de EEUU, siendo esta región una de las de mayor crecimiento de entrada de pedidos. Además, su exposición a EEUU podría aumentar más con su matrimonio con Siemens Wind, ya que la compañía alemana es el tercer mayor fabricante de turbinas en EEUU.