Las pólizas comunes no cubren todos los riesgos y la cobertura variará dependiendo del tipo y cláusulas que contratemos. El precio del seguro también es relativo y cambiará en función de los metros cuadrados, tipo de vivienda, lugar geográfico, utilidad y seguridad que incluya nuestra casa. No obstante, el valor que declaremos como continente y contenido serán determinantes en el precio final del seguro. De esta forma, si decides asegurar tu vivienda por 300.000 euros y consideras que las posesiones de tu hogar valen 60.000 euros, contratar una póliza te supondrá como mínimo 400 euros anuales. La penetración del seguro de hogar en nuestro país todavía está lejos del resto de Europa, aunque el número de viviendas aseguradas ya alcanza el 66%. Además, las compañías aseguradoras han aumentado la competencia y cada vez ofrecen mejores precios y pólizas más completas. Por ejemplo, Mapfre, líder del sector, ofrece tres tipos de seguro con distintas coberturas: familiar, total y platino; Caser incluye en su póliza el pago de 600 euros por el uso fraudulento de las tarjetas de crédito; Mutua Madrileña permite acumular descuentos del 15% de bonificación por no siniestralidad; y Fiatc ofrece tres pólizas con responsabilidad civil ampliable. Todos los seguros de hogar incluyen cláusulas optativas y restricciones. De hecho, la cobertura por robo no suele incluir el hurto, que es el apoderamiento de los objetos de un tercero, pero sin mediar fuerza o violencia sobre las cosas y personas. También quedan excluidas las reparaciones de grifos, aparatos sanitarios y goteras provocadas por fenómenos meteorológicos. Por este motivo, casi todas las compañías ofrecen actualmente un seguro multirriesgo o de riesgo total que incluye muerte o invalidez, responsabilidad civil frente a terceros, daños eléctricos, robo, hurto, atraco, tarjetas de crédito, actos vandálicos, rotura de espejos y cristales, atraco fuera del hogar y sustitución de cerradura entre otros, pero su precio suele ser elevado y puede incrementar una póliza común entre un 30 y un 50%. Normalmente, las comunidades de vecinos contratan una póliza que garantiza el arreglo de averías en los edificios y zonas comunes de las fincas. Sin embargo, estos seguros de comunidad no cubren el contenido de las casas y es necesario complementarlos con seguros particulares. En España el seguro de hogar no es obligatorio excepto en caso de tener una hipoteca. Así, existen seguros de continente vinculados a préstamos hipotecarios que ofrecen la cobertura básica que exige la ley.