Ayer saltó la noticia: Sacyr tiene hasta el 31 de enero para deshacer de la participación que tiene en Repsol si quiere refinanciar su deuda. Los títulos de la petrolera son mirados con lupa en un año en el que se deja más del 14.7% a causa del crudo y la operación de Talisman. Aun así, a corto plazo se encuentra en fase de rebote. 

Este mismo mes de diciembre la cotización de Repsol ha marcado sus mínimos anuales. Un nivel en el que la petrolera ha asistido no sólo al desplome del precio del crudo si no que ha realizado la compra de Talisman. Aunque dicen los expertos que en el descenso del precio del petróleo “las petroleras han cubierto sus balances – con posiciones cortas sobre la materia prima – todavía está por ver si el impacto que tendrá sobre la petrolera será reseñable o no.

En este período además se ha mirado con atención la cotización de la petrolera pues será el siguiente desembolso que tiene que hacer Sacyr para poder conseguir la refinanciación de su deuda. Recordamos que en el mes de junio, cuando se empezó a especular con esta operación, Repsol cotizaba en sus máximos históricos. Y dicen los expertos que a tenor de la evolución que ha experimentado la petrolera en los últimos meses, será una mala venta para la constructora, salvo que vuelva los números anteriores.

Por el momento, la cotización de Repsol refleja que la compañía está en fase de rebote a corto plazo, con una puntuación de 2.5, según los indicadores técnicos sobre la petrolera.

Indicadores técnicos sobre Repsol


La tendencia, tanto de medio como de largo plazo en el valor, es bajista con un momento total que es negativo. A favor de ver subidas en el valor está tanto el volumen creciente – en ambos plazos – como la volatilidad de largo plazo decreciente.