En el juego de la bolsa no hay equipos. Los inversores buscan saber qué valor va a subir más, independientemente de los gustos como clientes, o usuarios. Si es usted un fiel seguidor de los productos de Apple, sepa usted que en el último año si hubiera optado por Samsung ahora estaría cantando victoria.
 
En concreto, en los últimos doce meses, las acciones de la compañía coreana suben algo más de un 43% y eso a pesar de los escándalos que generó la explosión del Samsung Galaxy Note 7.

En este tiempo, los títulos del fabricante  de iPhone suben apenas un 3% y todo gracias a la revalorización del último trimestre, en el que ha subido un 17,52%. Este comportamiento se ha producido gracias a la subida que se ha producido en el último mes, tras la presentación del último modelo de teléfono inteligente, el iPhone 7.

Lo cierto es que a pesar de que las dos empresas son las líderes en la fabricación y venta de teléfonos inteligentes de alta gama, el perfil de negocio es totalmente diferente. Apple ha estado muy castigada en bolsa por la fuerte dependencia que tienen sus resultados de la venta de iPhone, que en la actualidad genera alrededor de un 70% de todo el negocio. Por otro lado, Samsung  tiene muchas más líneas de ingresos.

Apple y Samnsung


El 45% de todas sus ventas se generan de la venta de productos ligados a la información y tecnología, el 21% a semiconductores y el 20,8% a electrónica de consumo. Estas son las principales áreas de negocio de la empresa y los expertos no ponen en duda la viabilidad del negocio.

Pero a Apple se le pide mucho más. Desde su nacimiento, la sociedad que creó Steve Jobs se ha caracterizado por la innovación; por ser capaces de traer al mercado productos que nunca nadie se había imaginado. Y, además, lo hacía envuelto en un halo de diseño y de glamour que hasta entonces nadie le había dado a un producto de electrónica. Ocurrió con el nacimiento del iPod, del iPhone, del iPad… Y ya.

Hay expertos que critican a Apple por haber dejado de ser una empresa de crecimiento, para convertirse en una compañía valor, en la que los crecimientos del negocio son más modestos, aunque están asegurados. Este año la empresa publicará una caída en beneficios y ventas, aunque hace unos meses ya anunció mejoras en su programa de retribución al accionista.

Sin embargo los mercados especulan que en la sede de la empresa de la enseña de la manzana están analizando entrar en otros negocios, como el del automóvil eléctrico. Así, hace unas semanas se llegó a rumorear su interés en comprar McLaren. Ante esto solo hubo un desmentido de la empresa británica y nada más.

Por valoración también gana Samsung, con un PER de 9,5 veces, frente a las 12 veces de Apple. Por su parte, también son mejores las recomendaciones para la coreana. Mientras que a Samsung apuestan por comprar, a Apple aconseja mantener.

Eso sí, los Indicadores Premium de Estrategias de Inversión sitúan a la compañía americana en plena fase alcista con una puntuación de 9 en una escala que va del cero al 10.

Apple alcista