La situación de la prima de riesgo está sirviendo de experimento para ver quién sabe de bonos en este país y quién no “y estamos asistiendo a una histeria descontrolada. Hay que mantener la calma, la situación es complicada pero es algo que ya hemos visto en los dos últimos años”, reconoce José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney.
Bajan los precios de los bonos españoles y está entrando en los alemanes. Y es que “el dinero ni se crea ni se destruye, sólo se transforma y está yendo hacia los bonos alemanes. Estamos viendo otra vez vuelta a los refugios pero estaría tranquilo en el bono español “y me resulta complicado que los inversores no quieran probar el nivel del 6% en el bono a diez años. Lo que no hay que hacer es preocuparse”.

Además este experto reconoce que la parte presupuestaria se ha llevado mal, la negociación con Bruselas y todo el ruido que se está haciendo ha llevado a una distorsión grande. Queda una oportunidad, que es presentar un programa de estabilidad a fin de mes “pero mi recomendación es que no hagan un globo sonda, que saquen el programa y a partir de ahí sea Bruselas quien decida”. Otra cosa que hay que añadir –prosigue este experto en Radio interecnomia- es que la prima de riesgo no deja ver el fondo. “Esta crisis financiera es como un túnel del que tratamos de salir y lo que estamos haciendo es coger la tierra del túnel y bloquear la salida. Los ajustes en medio de una recesión que se concentra todo en el gasto público son dañinos, nos estamos cebando demasiado en el ajuste del gasto. Por supuesto que hay que mejorarlo pero el problema lo tenemos en los ingresos, y hay que tocar la estructura impositiva”.

Las elecciones en Grecia son importantes, es un enfermo que nadie quiere operar, cuando los países llegan a una situación en la que se va a autoinmolar es porque está en una situación muy complicada. “Si los griegos dicen que no van a pagar a ninguno de sus acreedores, el euro estará muy tenso y Europa tiene que resolver dos preguntas ¿cuántos países queremos que sigan en el euro? ¿Cuánto dinero tenemos que gastarnos para que eso sea así?”, concluye.