Por definición, el oro no se puede calificar como inversión porque no genera ningún tipo de cupón, es más puede implicar varios costes mantenerlo por lo que el único rendimiento proviene de la diferencia de compra y venta. 

La gran mayoría de bancos centrales mantienen el oro que han comprado y un gran número de analistas esperan que dichas reservas vayan en aumento aunque sea a un ritmo menor. Los datos recogidos hasta agosto, muestran como los bancos centrales aumentaron las reservas del codicioso metal en 6,2 millones de onzas que supone una desaceleración comparándolo con los 9,6 millones de onzas en los ocho primeros meses de 2012.

Oro


Este año ha sido un periodo de cambio en muchos sentidos para la cotización del oro, por un lado ha pesado la desaceleración económica y la preferencia de los inversores por otros tipos de activos , por otro lado, los bancos centrales de los países emergentes han estado consumido reservas de efectivo para frenar la crisis económica y a su vez apoyar a sus respectivas divisas, lo que deja menos dinero para posicionarse como compradores de oro.

Según el Fondo Monetario Internacional (FMI),desde inicios de 2010 el Banco Central de Rusia se ha mantenido como un firme comprador de oro ya que ha agrupado el 30% de de todas las compras efectuadas por los bancos centrales. Sin embargo en septiembre, por primera vez en lo que va de año ha vendido 12.000 onzas de oro.

Otros Bancos Centrales de Francia, Alemania y Argentina, a través de sus funcionarios en un evento señalaron que a pesar de la volatilidad del oro, no se plantean vender el metal. Además, consideran que estas compras es un punto clave de una estrategia de inversión cuya temporalidad se mide en décadas. Entienden que las tenencias de oro es como acumular yenes o dólares con el objetivo de mantener las condiciones económicas estables.

Como podemos ver en el gráfico, en marzo de este año la cotización del oro batió el soporte situado en los 1.550 dólares la onza, lo que le llevó a marcar unos mínimos en junio ligeramente por debajo de los 1.200 dólares. A partir de ese momento, el activo rebotó hasta los 1420 dólares y en la actualidad el precio se encuentra en los 1.345 dólares la onza.

Ante este escenario... ¿Qué perspectivas aguarais para el codicioso metal?, ¿La burbuja definitivamente ha estallado o estamos en una fase correctiva?

"Estas son las cuestiones y en vuestra mano quedan las resoluciones"