El 53,9 por ciento de los inversores españoles se decanta por los bancos a la hora de recibir asesoramiento financiero, frente al 31,8 por ciento que lo hace por las cajas de ahorro, según un estudio elaborado por la empresa internacional de asesoramiento Skandia. De acuerdo con el informe, presentado hoy en Madrid, sólo un 7 por ciento de los inversores conoce a algún asesor independiente, aunque cuando lo hacen, su propensión a trabajar con ellos se sitúa por encima del 50 por ciento. Según el director general de Skandia, Jose Ramón Morso, estos datos reflejan que España es un país con un modelo de asesoramiento financiero ampliamente "bancarizado".
El estudio desvela que el 80 por ciento de las personas con una renta media no tiene asesor financiero, un porcentaje que se reduce al 39 por ciento en el caso de los inversores con alto patrimonio.

Pese a que la mayoría de los inversores no cuenta con asesor, el 61 por ciento de las personas que sí tienen le confían el 99 por ciento de las decisiones de su patrimonio, lo que refleja la confianza de gran parte de los inversores.

Sin embargo, el estudio destaca que el 50 por ciento de las personas que tiene asesor financiero no comprende las explicaciones de su asesor, aunque estos últimos creen que la amplia mayoría de sus clientes está perfectamente al tanto de los productos que le ha aconsejado.

De acuerdo con Skandia, lo que más valoran los clientes de su asesor es su confidencialidad, accesibilidad e independencia, además de que sus recomendaciones sean sensatas y que realice un buen seguimiento de sus productos.

En este sentido, el director comercial de Skandia en España, Fernando Pastor, afirmó que los clientes son cada vez más exigentes y demandan una mayor independencia por parte de su asesor financiero.

Pastor afirmó que el hecho de que muchos inversores se hayan visto afectados por el fraude de Bernard Madoff y la quiebra del banco estadounidense Lehman Brothers ha hecho que muchos clientes rechacen aquellos productos que no se adecúan a sus intereses.

Según dijo, esto beneficiará a los asesores independientes en el futuro, lo que les permitirá crecer a un mayor ritmo en detrimento de la banca tradicional, y acercarse al modelo predominante de otros países como Reino Unido, Francia o Alemania.