Parecía una jornada de rebote, pero al cierre y después de que Wall Street aminorase las ganancias, el Ibex 35 cerró con un recorte del 0,28% hasta los 10.631,60 puntos. Recortes en el resto de plazas bursátiles europeas a pesar de que los grandes bancos centrales anunciaron una inyección de liquidez coordinada de miles de millones de dólares. “Una nueva jornada de volatilidad”, explica el experto de Nordkapp, José Lizán que añade, “parecía que con las inyecciones de los bancos centrales para mejorar la liquidez del sistema interbancario, los mercados se lo iban a tomar al alza, pero el sentimiento del mercado es negativo”.
Un sentimiento negativo al que hay que añadir, señala este experto financiero, “una reorganización a nivel mundial del sistema bancario”, además –dice Lizán- “creemos que España no será ajena a esta corriente”. Y es que, asegura el analista de Nordkapp, “la situación es compleja y lo más seguro es estar en liquidez, en activos del mercado monetario sin riesgo y esperar a ver cuál es el suelo de este crisis, porque las inyecciones de liquidez de la Fed han hecho que la deuda del mercado americano haya subido, con lo que empiezan a aparecer dudas debido al fuerte apalancamiento del mercado americano” Inyecciones de los bancos centrales que no dejan de ser pan para hoy y hambre para mañana. “Ayudan sobre todo a gestionar una crisis de forma ordenada”, asegura Lizán que añade, “la crisis sería un caos y muchos bancos se verían arrastrados sin estas inyecciones de liquidez. Creemos que las inyecciones van en este sentido, es decir, para que la crisis se haga de forma ordenada y no provoquen una caída con efecto dominó”. Una crisis, con dos protagonistas financieros en nuestro país, Santander y BBVA que, por el momento, parecen a salvo de la quema. “La prensa se hace eco de que la banca española no se ha visto inmersa en la crisis de manera directa”, asegura Lizán. “Gracias a Dios nuestra banca es una banca comercial y no de inversión (…). Nuestra banca es mucho más segura y esta primera oleada de la crisis les ha afectado de menor medida, pero no son ajenos a la crisis”. Y es que, asegura el experto de Nordkapp, “la situación financiera en España está en clara ralentización económica (…). Creemos que la situación de crisis de la economía española hará que los bancos no se queden ajenos. Si a eso añadimos la crisis en el sector interbancario, aunque no estén apalancados no estarán exentos de la crisis”. Además, “los rumores corporativos, en especial de compras por parte del Santander, no son bien recibidos por el mercado y por ello vemos cómo poco a poco caen las cotizaciones”. Dentro del sector bancario, hoy destacaron las alzas de Bankinter que terminó con una subida superior al 6% favorecida por rumores de concentración sectorial. Sin embargo, Lizán cree que no es un buen momento para estar en valores del sector bancario doméstico. “Habrá concentración, pero no es un buen momento. Los bancos para afrontar la crisis van a tener que hacer operaciones corporativas para intentar afrontar la situación con mayor solvencia, pero a pesar de ello –asegura este experto- no nos atrevemos a tomar posiciones para intentar jugar a un movimiento corporativo con una crisis como la actual. Nos parece muy arriesgado”. Como arriesgado ve el mercado las compañías concesionarias. OHL lideró este jueves las caídas del Ibex con un recorte del 10,27%. “El mercado está sorprendido ya que este valor ha caído casi un 14% en las últimas sesiones”, dice Lizán que explica “las compañías concesionarias son compañías muy apalancadas y con deuda a largo plazo (…) de ahí que a corto plazo el mercado no quiera estar en este tipo de valores. No obstante, tanto a medio como a largo plazo, Cintra y OHL nos parecen valores a tener en cuenta para rehacer una cartera tras esta crisis”. Fuera de España, llamaron la atención las acciones de Volkswagen que cerraron el día con una subida superior al 25% en medio de rumores de OPA por parte de Porsche, aunque no es un sector –el automovilístico- en el que estar ahora. “En estos momento, en el sector de los automóviles se están viendo malas cifras a nivel mundial, ya que las compañías están sufriendo por la ralentización económica (…) y Volkswagen no está exenta de la crisis. Los rumores corporativos –dice Lizán- animan al valor, pero creemos que hay que estar fuera del sector ya que no creemos que tenga grandes números debido a la crisis”.