
Añadir Estrategias de Inversión en Google
Tras las dudas durante varios años marcados por la presión regulatoria, la competencia y la incertidumbre del capital invertido, las telecos han pasado de valores defensivos a buscar visibilidad, caja y exposición de infraestructuras. El sector, que se encuentra en periodo de consolidación y crecimiento sostenido, prevé unos ingresos de 1,32 billones de dólares en 2029 vs los 1,15 billones de 2024, según el estudio de Global Telcom Outlook de PwC.
El tráfico global de telecomunicaciones sigue disparado, mientras los ingresos medios por usuario permanecen planos o a la baja; por eso, la eficiencia vía inteligencia artificial, la inversión en infraestructura de datos y los nuevos modelos operativos se han convertido en palancas críticas para el sector.
En el plano bursátil, resuenan dos cotizadas españolas que están marcando el ritmo en el sector: Cellnex y Telefónica. Pese a tener perfiles muy diferentes las dos se encuentran superando niveles técnicos y al mismo tiempo muestran mejoras en fundamentales.
Cellnex
Si bien se encontraba centrada en el crecimiento por adquisiciones, el modelo de Cellnex actualmente está dando un giro estratégico hacia la caja, la visibilidad y la retribución al accionista. Este cambio de estrategia ha llevado a la cotización a alcanzar una revalorización del 12,22% en los últimos seis meses hasta el entorno de los 29 euros por acción. El valor llegó a superar los 32 euros el pasado dos de marzo.
Álvaro Nieto, analista técnico de Estrategias de Inversión, subraya que en la cotización de Cellnex detecta que “las compras se hacen fuertes en las inmediaciones de los 27,36 y los 27,52 euros por acción, coincidiendo esta área de soporte con la media móvil simple de 30 semanas”.

Bajo esta premisa, según Nieto “consideramos como escenario de mayor probabilidad que las compras registren ataques al área de resistencia que proyectamos a partir de los 30,53 euros euros por acción”. “Además, la reducción de los niveles de volatilidad durante las últimas semanas nos aporta otra señal de fortaleza por parte de las compras, por lo que es importante que no asistamos a cierres semanales inferiores a los 27,36 euros por acción”, resalta.
En cuanto a los accionistas, es importante señalar la entrada reciente de inversores relevantes como Lazard Asset Management que afloró una participación del 3,021% en Cellnex, equivalente a 20,62 millones de acciones, mientras que también se ha conocido el aumento de participación de BlackRock hasta el entorno del 5% en el mes de marzo.
En el primer trimestre del año, Cellnex, reportó unos ingresos de 1.096 millones de euros, aumentó su EBITDA ajustado un 6,4% hasta los 832 millones y convirtió el flujo de caja libre en positivo, con 118 millones de euros. Asimismo, mejoró su resultado negativo un 24,5%, reduciendo sus pérdidas a 37 millones de euros vs los 49 del mismo periodo del ejercicio anterior. Estos datos refuerzan el nuevo relato de la compañía que espera posicionarse como líder en el terreno de la hiperconectividad. Su modelo está enfocado sobre torres, emplazamientos, contratos de largo plazo y la necesidad creciente de densificar redes para absorber tráfico de datos, 5G, IA, nube, IoT y servicios críticos.
Para 2027, la compañía de telecomunicaciones estima unos ingresos situados en el rango de 4.255-4.455 millones de euros y un EBITDA ajustado de 3.605-3.805 millones de euros.
Otro de los grandes pilares de Cellnex en términos económicos es la política de retribución al accionista en la que el grupo ha anunciado un dividendo de 500 millones de euros en 2026, con un primer tramo de 250 millones ya abonado en enero y un segundo tramo previsto para julio. Cellnex cuenta con una cartera superior a los 138.000 emplazamientos en 12 países, con mercados estratégicos como España, Reino Unido y Francia.
En una valoración por múltiplos y bajo previsión de Cash Flow Operativo (CFA) 2026 ahora de 3,36 euros por acción, María Mira, MFIA Analista fundamental de Estrategias de Inversión, subraya que Cellnex cotiza “ya ajustada frente a sus competidores”.
“El mercado paga 7,69x PCF, que compara con una media entre iguales de 5,67x; EV/EBITDA en 11,21x para Cellnex vs. 7,85x de media sectorial; por valor contable el mercado descuenta 1,67x valor en libros de Cellnex, vs. 1,71x sectorial. Es la menos generosa por dividendos, en un sector con dividend-yield medio del 4,8%”, resalta.
En base a su valoración fundamental, reitera una recomendación neutral para un horizonte de inversión de largo plazo. La recomendación es mantener (con stop de protección) si está en cartera y esperar mejores precios para entrar si se está fuera.
Telefónica
Tras unos meses de incertidumbre, el mercado ya comienza a reconocer el valor de Telefónica como una historia de reestructuración y simplificación. Desde principios de año, la acción acumula una revalorización del 15,55% hasta los 4,02 euros por acción.
Alvaro Nieto detalla que “en las últimas semanas observamos que estamos asistiendo a la ruptura de resistencias importantes proyectadas a partir de los 3,86 y los 3,98 euros por acción.

Según Nieto, “las compras retoman el control tras las fuertes caídas producidas durante finales del año pasado, de modo que a lo largo de las próximas semanas mantendremos una actitud constructiva destacando como soporte principal el área de los 3,74 euros por acción, siendo el próximo objetivo por parte de las compras atacar otro área de resistencia importante que proyectamos a partir de los 4,20 euros por acción”.
Hasta marzo, Telefónica presentó unos ingresos de 8.127 millones de euros y redujo su deuda financiera neta 1.500 millones hasta los 23.342 millones. Además, redujo sus pérdidas un 68,4% hasta 411 millones, después de desinvertir en América Latina. Asimismo, ratificó sus previsiones de 2026.
El plan Transform & Grow es el centro de la tesis y busca una compañía más simple, más rentable y con menos ruido de balance, apoyada en desinversiones en Hispanoamérica y en una asignación de capital más estricta. Telefónica quiere concentrarse en cuatro mercados estratégicos (España, Alemania, Reino Unido y Brasil), simplificar su estructura, reforzar la autonomía de sus filiales, reducir complejidad corporativa y priorizar caja. El grupo ha cerrado desinversiones en Colombia y Chile y ha firmado la venta de Telefónica México, lo que alivia el balance y permite sostener una política de dividendo más prudente, con 0,15 euros por acción para 2026.
En una valoración comparativa por múltiplos y bajo la estimación de resultados para el cierre de 2026, Mira defiende que "Telefónica cotiza con un descuento generalizado frente a la media de sus principales competidores europeos, lo que refleja un atractivo potencial de revalorización si se ejecuta con éxito el plan estratégico".
"Con un PER de 15,31x, la operadora se encuentra por debajo del promedio sectorial (16,29x), ofreciendo un punto de entrada más defensivo que Orange (17,16x) o Telecom Italia (25,00x). Este descuento es más evidente en el plano operativo: su múltiplo EV/EBITDA de 4,06x colidera la parte baja del sector junto a la firma italiana, representando una infravaloración notable frente a la media de 4,75x y la prima de Orange (5,71x)", apunta Mira.
Asimismo, defiende que "el fuerte descuento en el ratio precio/ventas (PSV de 0,65x frente a 1,48x de la media) y un múltiplo precio/flujo de caja sumamente competitivo (PCF de 2,96x frente a 3,44x del sector) ratifican que los fundamentales de generación de caja de la compañía no están plenamente reconocidos por el mercado. Por último, su rentabilidad por dividendo (Dividend Yield) proyectada en el 3,66% se alinea con la media de la industria (3,77%), validando la sostenibilidad de la nueva política de retribución de la firma tras el ajuste del plan de eficiencia".
Desde una perspectiva de valoración fundamental elaborada por María Mira y en una estrategia de inversión a largo plazo, Telefónica podría representar una oportunidad bajo un enfoque value, siempre que continúe definiendo, ejecutando y cumpliendo su hoja de ruta. Reitera una recomendación positiva para Telefónica para inversiones con horizonte de largo plazo.

