
Las bolsas europeas encaran la sesión con la mirada dividida entre Oriente Próximo y Pekín, en un mercado que sigue navegando entre la incertidumbre geopolítica y el temor a un repunte inflacionario. El enquistamiento de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán mantiene en vilo a los inversores, mientras el estrecho de Ormuz continúa convertido en un símbolo de la fragilidad energética global. Al otro lado del tablero, Donald Trump aterriza en China para reunirse con Xi Jinping en una cumbre marcada por el comercio, la tecnología y la sombra de un conflicto que amenaza con extender sus consecuencias sobre la economía mundial.
Wall Street ya dio señales de fatiga tras el repunte del IPC estadounidense hasta el 3,8% en abril, un dato que refleja el coste creciente de la tensión en Oriente Medio y que provocó recogidas de beneficios en el sector tecnológico, especialmente en semiconductores. Ahora, el foco se desplaza hacia Pekín, donde cualquier avance —o bloqueo— en las conversaciones entre Washington y Pekín podría marcar el tono de una apertura europea condicionada por la volatilidad y la cautela.
Las bolsas europeas arrancan la sesión en positivo, con avances del 0,64% para el DAX alemán, del 0,65% para el FTSE 100 británico y del 0,47% para el CAC 40 francés. En España, el IBEX 35 sube un 0,57%. En conjunto, el Euro Stoxx 50 avanza un 0,77% hasta los 5.852 puntos.
En el apartado empresarial, Allianz arrancó 2026 con resultados mejores de lo esperado, impulsados por una menor siniestralidad y el buen desempeño de su negocio de gestión de activos. El beneficio operativo creció un 6,6% hasta 4.500 millones de euros. La aseguradora destacó la recuperación del área de Daños y Accidentes y las fuertes entradas de capital en sus gestoras Pimco y Allianz Global Investors. Además, el beneficio neto aumentó más de un 50%, hasta 3.700 millones de euros, gracias también a la venta de participaciones en India.
Siemens AG superó las previsiones de beneficios en el segundo trimestre fiscal de 2026 gracias a un fuerte aumento de pedidos, que alcanzaron niveles récord. La compañía registró un beneficio por acción (BPA) de 2,60 euros, por encima de los 2,46 euros esperados por los analistas. Los pedidos crecieron un 11% interanual, hasta 24.110 millones de euros, impulsados especialmente por la división Smart Infrastructure, que marcó un récord trimestral con 7.530 millones de euros en nuevos pedidos. Sin embargo, los ingresos del grupo se mantuvieron estables en 19.760 millones de euros y quedaron por debajo de las previsiones del mercado.
Merck mejoró sus previsiones de beneficio operativo ajustado para 2026 gracias al aumento de la demanda de suministros de laboratorio y al retraso de la competencia genérica de su medicamento contra la esclerosis múltiple, Mavenclad. La compañía espera ahora un EBITDA ajustado de entre 5.700 y 6.100 millones de euros, frente al rango anterior de entre 5.500 y 6.000 millones. El mercado estimaba un beneficio de unos 5.800 millones de euros. En el primer trimestre, el EBITDA ajustado cayó ligeramente un 0,3%, hasta 1.530 millones de euros. La división Life Science impulsó los resultados con un crecimiento del 8,3% en ingresos.
Deutsche Telekom elevó sus previsiones para 2026 tras la mejora de expectativas de su filial T-Mobile US. El grupo prevé ahora un EBITDAaL de 47.500 millones de euros, por encima de lo estimado por el mercado. La mejora se apoya en la fuerte demanda de planes premium en EE. UU., mientras que en Alemania los ingresos crecieron un 2%, pese a la caída de líneas fijas. Además, continúa la especulación sobre una posible fusión con T-Mobile.
Las ventas de Alstom en Francia aumentan un 4% en el ejercicio fiscal y la entrada de pedidos alcanza un récord.
Otros mercados
Los principales índices asiáticos se mueven mayoritariamente al alza, con un Nikkei japonés que suma un 0,73%, hasta los 63.199 puntos. En China, el CSI 300 suma un 1,02%, mientras que el SSEC de Shanghai se anota un 0,68%. El Hang Seng de Hong Kong pierde un 0,2%. Por su parte, el Kospi surcoreano se dispara un 2,73%.
Ayer en Wall Street, tanto el S&P 500 como el Nasdaq terminaron a la baja, retrocediendo desde máximos históricos, debido a unos datos de inflación superiores a lo esperado y a la creciente fragilidad del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, que impulsaban a los inversores a tomar ganancias cerca del final de una sólida temporada de resultados del primer trimestre. En concreto, el S&P 500 perdió un 0,16% a 7.400,96 puntos, el Nasdaq Composite bajó un 0,71% en los 26.088,20 puntos, y el Dow Jones subió un 0,11% a 49.760,56 puntos. Este miércoles, los futuros americanos cotizan también con tono mixto: caídas del 0,02% para el Dow Jones, subidas del 0,20% para el S&P 500 y ganancias del 0,50% para el Nasdaq.
Los precios del petróleo bajan, poniendo fin a una racha alcista de tres días, mientras los inversores esperan novedades sobre el alto el fuego en Oriente Medio y se preparan para la cumbre entre el presidente de EEUU, Donald Trump, y el presidente chino, Xi Jinping. En concreto, los futuros del petróleo Brent descienden un 1,25%, hasta situarse en 106,41 dólares el barril. Por su parte, los futuros del West Texas Intermediate estadounidense caen otro 1,2%, hasta situarse en 100,97 dólares.
Los Futuros del oro cotizan con alzas del 0,45% en 4.708,22 dólares, impulsados por el estancamiento de las negociaciones con Irán y la debilidad moderada del dólar.
En el mercado de divisas, el par Euro Dólar cotiza en 1,1734 con una ligera variación de -0,03% respecto al cierre previo de 1,1738.
Por último, en el terreno de las criptomonedas, Bitcoin cotiza plano en los 81.040,2 dólares.
En la agenda macro de hoy tenemos los datos de: PIB, desempleo y producción industrial de la Eurozona; IPC de Francia; y Precios mayoristas de Alemania. Al otro lado del Atlántico, es el día del IPP, solicitudes de hipoteca y tipo hipotecario de Estados Unidos.

