La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) de las empresas no convence a sus propios empleados, según se desprende de un estudio elaborado por la consultora Krauthammer en el que se refleja que cerca del 50% de las compañías "decepcionan" en este sentido. Así, mientras que la mitad de las empresas analizadas son ejemplares en materia de RSC, el resto cuenta con una política "reactiva o inactiva". Además, los encuestados consideran que las compañías "deben poner en práctica la creencia de que economía y ecología son una misma cosa", algo que sólo se refleja en el 26% de las empresas encuestadas.


El estudio, elaborado en colaboración con expertos de la Universidad de Amsterdam y la Universidad Erasmo de Roterdam, examina un total de 16 áreas específicas relacionadas con la RSC. Entre otras conclusiones, el informe constata diferencias entre lo que los empleados buscan y experimentan, ya que, "lejos de ser pasivos observadores, están tomando un papel activo".

Según señala uno de los miembros del Comité de Dirección de Krauthammer, Ronald Meijers, "dada la actual turbulencia en la economía y en el clima ecológico, las empresas fallan en identificar y aprovechar cosas tan básicas como la eficiencia en los recursos". "En pocas palabras, el mensaje para las organizaciones es: Haced lo que decís y decid lo que hacéis", exclama.

Por su parte, el profesor de la Universidad Erasmo de Rotterdam, Rob van Tulder, cree que "la crisis económica global pone a la RSC en el punto de mira de una forma casi perversa". "Por un lado, todo el mundo reconoce que las causas de la crisis económica recaen en una clara ausencia de RSC. Y por otro, hay un gran debate en cuanto a si la solución a la crisis implica la intensificación en sus esfuerzos en RSC", plantea.

De todos modos, en su opinión, "la naturaleza sistémica de la crisis demanda una aproximación a largo plazo que involucre a todos los actores relevantes".