Alzas en las bolsas europeas y americanas, ¿la razón? “las buenas noticias macro por parte de Alemania y por la parte de que se cierra también el asunto griego, aunque no ha terminado. Aún así, no lo veo como una vuelta a los altos, sino una recuperación de las caídas”, indica Mercades Camacho, socia directora de Omega IGF.

Bruselas ha rebajado sus exigencias de techo de déficit para este año a España hasta el 5,3%. Mercedes Camacho confía y espera que consigamos cumplirlo. En cambio, a Hungría se le ha sancionado y no se le ha permitido ese margen que sí se ha permitido a España, “pero es que nosotros tenemos una situación complicada y las cifras sobre las que se elaboró el límite anterior de déficit no eran reales”. Al presidente del Bundesbank no le ha gustado la noticia, “dice que los pactos están para cumplirlos pero, precisamente, Alemania se saltó durante años los tratados de Maastricht. Es bueno que Bruselas reconozca el esfuerzo de las reformas y nos lo compensen con la relajación de las exigencias de techo de déficit”.

La economía europea no está mostrando tensiones inflacionistas, por lo que, “lo que menos nos ayudaría sería una política monetaria más restrictiva. Por ello, creo que los tipos de interés se mantendrán bajos durante un largo tiempo”.

La deuda pública en el mundo alcanza el 80%, su mayor tasa en periodo de paz. La experta comenta que “hay un elevadísimo grado de apalancamiento en toda la economía mundial. Vivimos de prestado y eso genera todas las tensiones que estamos teniendo en estos últimos años”.

Además, “todos los bancos a nivel nacional están comprando deuda de sus propios países, una forma indirecta de que el BCE adquiera deuda y ayude a los gobiernos nacionales”.

El dato de ventas minoritas semanales de EEUU cumple con las expectativas. Este dato “refleja la mejora de la confianza de los consumidores americanos, alentados también por las mejoras laborales”.

Hoy la Reserva Federal de EEUU se reunirá. Según la experta, “la Fed no puede dar ahora un mensaje que suponga mucho cambio respecto a las anteriores reuniones, pero puede apagar los ánimos a quienes esperan un nuevo Quantitative Easing, dando señales de un cambio en la política monetaria porque hay datos suficientes para poder hacerlo”. Además, “las tensiones con los precios del petróleo también justificarían un cambio de su política y de los discursos apuntando al fin de la política monetaria tan expansiva”.


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