El mercado muestra una debilidad “nada sorprendente y quizás lógica en las bolsas”. Es la opinión de Ana Ariza, directora de Foncava Gestión. El selectivo de la bolsa española está flojeando en los 9.400 puntos “con datos que manifiestan que la debilidad que nos estamos encontrando no sólo es nivel bursátil sino a nivel global”.

Un valor protagonista del día es Santander. La compañía anunció ayer que ofrecerá a los inversores realizar un canje de deuda antigua emitida por el banco o sus filiales por títulos nuevos. Ariza considera que esta operación “es buena para el banco y algo más dudosa para el inversor”. Esta experta advierte de que la operación “mejoraría sus ratios de solvencia con el descuento que se está produciendo en el precio de la deuda y le pone en una mejor posición en cuanto a perspectivas”. Aunque el cupón no está especificado “será mucho más atractivo”. Sin embargo, desde el punto de vista del inversor es una emisión “aparentemente más cómoda – menos interés y prima respecto a la cotización actual- pero pierde dinero”. Es un dato complejo, insiste, interesante para el banco y posiblemente para el inversor “pero está en cuarentena hasta que conozcamos más detalles”.
 
Su homóloga, BBVA “me sigue pareciendo una alternativa viable por el comportamiento que ha tenido desde los 7,50 euros”. Desde principios de año sube cerca de un 3% “una cifra que no asusta por su volatilidad y un per que ha bajado bastante, hasta 7 veces”. ES cierto que la compañía está descontando el pago del dividendo – menor al repartido el año pasado- pero es reflejo del “ momento del mercado en que nos encontramos”. En cuestión de estrategia y el ser un valor “que posiblemente saldrá reforzado de la crisis, me sigue gustando”.  
 
Respecto a las recomendaciones esta experta sigue manteiéndose al margen: “esperar y ver” es lo que recomienda. Manifiesta su prudencia en el mercado y en caso de hacer compras “que sean muy selectivas”.  Los datos no acompañan a la revalorización que tenemos en el mercado desde enero “por lo que sigo manteniéndome en la prudencia más absoluta”, concluye.