Los miedos de una nueva recesión en Estados Unidos han provocado que los inversores crean cada vez menos en una subida de tipos de la FED este año, tal y como se preveía en diciembre.
 
Los analistas, la FED y el mercado en sí difieren sobre las posibilidades de que la Reserva Federal continúe con su proceso de normalización monetaria. El consenso opta por tres subidas, los miembros de la autoridad monetaria apostaban en diciembre por cuatro alzas y el futuros hoy por hoy reflejan que  el mercado considera que Janet Yellen se vestirá con sus galas más dovish y dejará los tipos en los niveles actuales.
 
Lo cierto es que la mayor parte de las firmas de análisis han comenzado a calibrar qué posibilidades reales existen de que se produzca una recesión en Estados Unidos. En JP Morgan, de hecho, realizan actualizaciones semanales y la tendencia no es positiva. Ellos mimos explican que “con los datos que llevamos esta semana en Estados Unidos (todos malos menos las ventas de coches) las opciones de recesión han subido al 24%. De todas formas en el mercado parece que ya está descontado que esa probabilidad va a seguir aumentando considerablemente”.
 
En este caldo de cultivo uno de los activos más sensibles es el dólar, que en las últimas sesiones ha comenzado a caer con fuerza.  Tal y como apuntan en la firma, el dólar  tenía el martes uno de sus mayores caídas en un día de los últimos 25 años con unos datos macro que siguen con mala tendencia, y el movimiento continúa.
 
En JP Morgan calculan que el mercado monetario “está poniendo en precio que los tipos solo suben hasta 0.75% para finales del 2018. Una versión más radical podría ser que la FEd ya no sube tipos más, y termina por tener que bajar los 25pb que ya ha subido en este ciclo”.
 
En este contexto, afirman estos expertos que “si hubiera que poner en precio que tras la subida de diciembre la FED no vuelve a subir tipos nunca más, y el resto de tipos del mundo se quedara sin cambios bastaría con que viéramos un movimiento de caída del Dólar del 8% adicional”, dicen.
 
En su análisis continúan diciendo que si esto se produjera estaríamos en un escenario de la economía americano tan desastroso, que habría contagios en commodities, caída dela demanda global… con lo que muchas divisas terminarían cayendo. “En general eso amortiguaría que el spread entre los tipos de US y el resto del mundo se abriera tanto, y por tanto el movimiento a la baja del Dólar sería menor. Además teniendo en cuenta que los economistas de JPMorgan ya esperan que tengamos a una docena de bancos centrales sigan bajando tipos en el 2016. Aunque la Fed no fuera a subir tipos nunca más la caída potencial del Dólar trade-weighted sería solo del 6% como mucho”.
 
Con respecto a otras divisas como el EURUSD el movimiento de caída de la divisa americana sería mayor, dicen en la entidad,  ya que el mercado descuenta que los tipos de depósito del BCE van a caer hasta el -0,50%. Esto implicaría, en opinión de los analistas de JP Morgan que “no pueden caer mucho más, y por tanto el diferencial entre tipos sí se estrecharía más que en otros casos”. Opinan en la firma que  pasaría lo mismo con el Yen, cuando en Japón ya se está poniendo en precio que el tipo de depósito se va a ir a -0.2%.

US Dollar Index


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