Los inversores se han tomado muy mal las últimas cuentas presentadas por la compañía de consultoría y desarrollo de sistemas. Pero, ¿qué es lo que sucede con estos resultados? Se ha ido a mínimos de febrero de 2013. 
 
Sorprende ver dentro de un mercado alcista a un valor con semejante caída y es que los títulos de Indra se dejan más de un 9% en esta sesión de viernes, lo que les hace desplomarse hasta los 8,72 euros. Ha marcado, además, un mínimo intradía que no se veía desde hace casi dos años. 

"El descalabro ha sido de campeonato", dice José Luis Cárpatos, analista independiente y colaborador de Estrategias de inversión. "Si miran el gráfico adjunto a días, podrán ver el HCH en máximos con el RSI en las piezas bajista, hasta que la tendencia alcista en el acumulación distribución se perdió". 

Indra análisis
Los resultados
Indra incrementó su beneficio un 18% hasta los 78 millones de euros a cierre del tercer trimestre, pero más allá del titular hay una serie de aspectos clave que, por cierto no sorprenden, han marcado a más de una compañía española este ejercicio: 

- El cambio de divisa es una losa muy difícil de evitar. Las ventas, que ascendieron a los 2.086 millones de euros, son un 2% inferiores al mismo periodo del año anterior por el efecto de cambio a euros. Su negocio en América Latina ha caído un 5%. 

- Brasil ha puesto la puntilla. Cae su ritmo de crecimiento y eso ha repercutido directamente sobre la facturación de la compañía. 

- España tampoco ayuda. Nuestro país representa la mayor partida de la compañía pues concentra un 38% de las ventas. Sin embargo, estas han descendido un 6% a cierre de octubre. Todas las esperanzas se depositan en el último trimestre del año. Además, los resultados recogen gastos extraordinarios por valor de 16 millones de euros, tratándose de "la mayoría" del plan previsto para este año.

- Su negocio de telecomunicaciones y media no tira. Sigue manteniendo una caída, en este caso, del 9%. 

- En grandes cifras se puede decir que Indra ha visto caer sus ventas de 2.123 millones a 2.086 millones de euros; también su cartera de pedidos en 22 millones de euros (hasta los 3.436 millones); su contratación retrocede 51 millones de euros y aumenta la deuda en 19 millones de euros, además de haber pasado a un flujo de caja negativo de menos 5 millones de euros.